Prisión para uno de los hermanos detenidos por la agresión sexual de Malilla tras formalizarse la denuncia
La jueza reabre el caso que había sido archivado inicialmente porque la víctima no había dado el paso legal. Uno de los hombres ingresa en la cárcel para evitar que reincida
La investigación por la agresión sexual ocurrida el pasado 2 de abril en el barrio valenciano de Malilla ha dado un giro judicial definitivo. La titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Valencia ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para uno de los dos hermanos implicados, tras la denuncia formal interpuesta por la víctima en los últimos días.
El caso se encontraba en un punto muerto administrativo. Aunque la Policía Nacional sorprendió a los hombres en el lugar de los hechos —un coche estacionado en un descampado— tras el aviso de un vecino, la causa se sobreseyó provisionalmente de forma inicial. El Código Penal exige, como requisito indispensable, que la perjudicada denuncie los hechos para poder perseguir delitos contra la libertad sexual.
El paso al frente de la víctima
La situación cambió cuando la mujer decidió finalmente denunciar, se sometió al examen forense y solicitó protección oficial. Este paso ha permitido a la magistrada reactivar las diligencias, ordenar la detención inmediata de los sospechosos y tomarles declaración este mismo miércoles.
Tras la comparecencia, la jueza ha enviado a prisión al presunto autor material de la violación, de 56 años, atendiendo a la petición de la acusación particular y ante el riesgo de que pudiera repetir este tipo de conductas.
Libertad con cargos y alejamiento
El segundo implicado, de 71 años, ha quedado en libertad provisional. Según las pesquisas actuales, este se encontraba dentro del vehículo manteniendo una «actitud pasiva» y sin intervenir para impedir la agresión.
Pese a la diferencia en su situación penitenciaria, ambos hermanos comparten ahora una orden de alejamiento de 500 metros respecto a la víctima. La magistrada les ha prohibido tajantemente cualquier tipo de contacto o comunicación mientras avance la instrucción de esta causa que ha conmocionado al vecindario de Malilla.
