Acuerdo para reducir el corte de la carretera entre Buñol y Alborache tras las quejas municipales
La empresa constructora reforzará los turnos de trabajo, incluyendo los sábados, para acortar plazos y retrasará el inicio de las restricciones al 21 de junio
El conflicto por las obras de mejora en la conexión entre Buñol y Alborache ha encontrado una vía de solución tras una reunión clave entre técnicos, ayuntamientos de la Hoya de Buñol y la empresa adjudicataria, Pavasal. El encuentro ha servido para pactar una batería de medidas urgentes destinadas a aliviar el impacto de una intervención que cuenta con un presupuesto de seis millones de euros.
Una de las decisiones más relevantes es el aplazamiento del corte total de la vía. Inicialmente previsto para fechas anteriores, la interrupción no se hará efectiva hasta el próximo 21 de junio. Con este cambio de calendario, se garantiza que el transporte escolar pueda finalizar el curso sin verse afectado por los desvíos, una de las principales preocupaciones de los alcaldes de la zona.
Turnos extra para agilizar el tráfico
Para que el cierre de la carretera dure lo menos posible, la constructora incrementará el ritmo de trabajo de manera excepcional. Se ha acordado la implantación de un turno adicional y la actividad durante los sábados, una estrategia que permitirá rebajar considerablemente el mes de corte total que se estimaba en un principio.
Además de reducir los tiempos, se actuará en las vías que servirán de itinerarios alternativos. Estas carreteras secundarias recibirán mejoras de seguridad y adecuación del firme para absorber el flujo de vehículos que dejará de transitar por la CV-425. También se valoran restricciones puntuales al tráfico pesado y a los grupos de ciclistas para evitar colapsos.
Blindaje sanitario y servicios esenciales
La coordinación no se limitará al asfalto. Ante las dificultades de movilidad que generarán los trabajos, se ha solicitado formalmente a la Conselleria de Sanidad un recurso sanitario de 24 horas en un punto estratégico. El objetivo es asegurar una asistencia rápida en caso de emergencia mientras duren las restricciones.
Esta ambiciosa reforma busca modernizar la seguridad vial y el firme de la carretera, además de aplicar criterios de sostenibilidad pioneros para reducir la huella de carbono de los materiales. La diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, ha insistido en que el diálogo con los municipios ha sido fundamental para «causar las menores molestias posibles a vecinos y comercios» en una obra que califica como «imprescindible» para la comarca.
