El riesgo de pobreza sube en la Comunitat Valenciana al 30,7% y ensancha la brecha con la media estatal
Casi 1,7 millones de valencianos se encuentran en situación de vulnerabilidad social, mientras la renta media se queda 1.600 euros por debajo del promedio del país pese a los planes de protección social
La vulnerabilidad económica ha vuelto a ganar terreno en la Comunitat Valenciana durante el último año. El 30,7% de la población autonómica se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social (tasa AROPE), lo que representa a casi 1,7 millones de personas y supone un incremento de cerca de 100.000 ciudadanos respecto al balance precedente, cuando el índice marcaba un 29,9%. Los datos, extraídos del XVI Informe «El Estado de la Pobreza 2026» publicado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN ES), colocan al territorio valenciano cinco puntos por encima del promedio nacional (25,7%) y evidencian los límites de las medidas asistenciales y de rentas impulsadas en el marco estatal para contener la desigualdad en las autonomías más expuestas.
La Comunitat se posiciona así como la quinta autonomía con mayores tasas de vulnerabilidad de España y la que peor desempeño registra en pobreza severa. Aunque el estudio constata mejorías en la carencia material severa (6,9%) y en los hogares con baja intensidad de trabajo (7,9%), el estancamiento de los ingresos medios impide que esas mejoras en el empleo se traduzcan en un alivio real para las rentas más bajas.
Brecha de ingresos y pérdida de poder adquisitivo
El principal factor del repunte reside en el deterioro de la tasa de pobreza relativa, que escala hasta el 26,0% y afecta ya a más de 1,4 millones de valencianos, situándose 6,5 puntos porcentuales por encima de la media de España (19,5%). En la práctica, 93.000 personas más han caído por debajo del umbral de ingresos, fijado en 12.220 euros anuales (1.018 euros mensuales). La situación actual refleja un retroceso frente a 2015 y empeora incluso las cifras previas a la crisis de 2008.
Esta evolución dispar pone de relieve las asimetrías territoriales que persisten en el país. La renta media por persona en la Comunitat Valenciana se sitúa en 14.017 euros anuales, lo que supone 1.603 euros menos que la media del conjunto del Estado (15.620 euros). Al descontar el impacto acumulado de la inflación sobre la cesta de la compra y los suministros básicos, el informe calcula que el incremento real del poder adquisitivo de los valencianos desde 2008 ha sido de apenas 293 euros.
Desviación de los objetivos y polarización de rentas
El balance social aleja notablemente a la autonomía de las metas comprometidas en la Agenda 2030, que fijaba recortar a la mitad la tasa de vulnerabilidad de 2015 para situarla en el 22,1% en 2025. La realidad actual arroja una desviación de 8,6 puntos respecto a esa senda de convergencia.
El informe incide además en la vulnerabilidad de colectivos concretos: la tasa de exclusión alcanza al 39,3% de los menores de edad y al 55,9% de las familias que viven de alquiler a precio de mercado. Asimismo, la pobreza severa —ingresos inferiores a 679 euros mensuales por unidad de consumo— se sitúa en el 11,8%, casi cuatro puntos por encima del 8,0% nacional, erigiéndose como el registro más desfavorable del Estado.
En términos distributivos, la Comunitat Valenciana lidera los índices de desigualdad del país: la renta del 20% más rico multiplica por 5,8 veces la del 20% más vulnerable (frente al 5,2 estatal), y el 10% con mayores ingresos concentra 11,3 veces más recursos que el decil inferior, reflejando que el crecimiento macroeconómico y los mecanismos redistributivos del sistema continúan sin permear con la misma intensidad en el tejido social valenciano.
