La Diputación rescata el Plan de Patrimonio con 12 millones para rehabilitar 30 monumentos en toda la provincia
El presidente Mompó anuncia una ampliación de fondos para atender todas las solicitudes y la vicepresidenta Enguix reivindica la vuelta de un programa «que nunca debió abandonarse»
Tras ocho años de parálisis, la Diputación de Valencia ha vuelto a poner en marcha su Plan de Recuperación del Patrimonio. La corporación provincial ha anunciado este miércoles una inversión inicial de 12 millones de euros destinada a rehabilitar 30 joyas arquitectónicas repartidas en 13 comarcas. El objetivo es frenar el deterioro de castillos, palacios y ermitas que son señas de identidad de los municipios valencianos.
El presidente de la Diputación, Vicent Mompó, acompañado por la vicepresidenta y responsable de Cooperación, Natàlia Enguix, ha avanzado ante medio centenar de alcaldes que la partida no se quedará ahí: se añadirán otros cinco millones de euros para cubrir todas las peticiones presentadas. «Estamos aquí para acabar con un silencio administrativo de ocho años y responder con inversión a quienes vaticinaban la parálisis», ha afirmado Mompó.
De palacios a torres: las intervenciones estrella
El plan financia proyectos que superan los 100.000 euros, con ayudas que pueden alcanzar el millón de euros en el caso de Bienes de Interés Cultural (BIC). Entre las actuaciones más ambiciosas destacan:
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Xàtiva y Alfara del Patriarca: Un millón de euros para el Real Monasterio de Santa Clara y el Palacio de la Señoría, respectivamente.
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Benissuera: 950.000 euros para la rehabilitación del Palacio de los Bellvis.
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Montroi y L’Eliana: Inversiones de 816.000 y 623.000 euros para sus históricas torres.
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Teresa de Cofrentes: Recuperación de la Ermita de la Santa Cruz (482.000 euros).
Por comarcas, la Vall d’Albaida lidera la recepción de fondos con 2,2 millones de euros, seguida del Camp de Túria y l’Horta, ambas con 1,4 millones asignados para la protección de sus monumentos.
Justicia territorial y motor turístico
Para Natàlia Enguix, la reactivación de este programa es una cuestión de responsabilidad histórica: «Hemos atendido edificios afectados por la dana y otros que han sufrido un grave deterioro por la falta de conservación». La vicepresidenta ha subrayado que este plan permite rescatar inmuebles que aportan identidad y que, sin la ayuda provincial, los ayuntamientos pequeños no podrían costear.
Por su parte, los técnicos especialistas destacan que estas obras no son solo una inversión en «ladrillo histórico», sino que funcionan como un motor económico. Además de la actividad directa de la reforma, la recuperación de estos espacios en la provincia de Valencia busca dinamizar el turismo local y ofrecer nuevos usos culturales que ayuden a fijar población en los municipios del interior. «No venimos a administrar nostalgia, sino a construir orgullo», ha sentenciado Mompó.
