Ergin Ataman, el espectáculo de la vergüenza como método de trabajo
El técnico turco vuelve a recurrir al caos y a las amenazas de salida tras verse superado por el Valencia Basket en el tercer envite
Lo que debía ser una noche de baloncesto de alto nivel en el OAKA se convirtió, una vez más, en el escenario del manual de supervivencia más polémico de Ergin Ataman. El pasado 6 de mayo, el técnico del Panathinaikos AKTOR volvió a demostrar que, cuando la pizarra no le da respuestas, prefiere incendiar el partido. Sin embargo, su estrategia de buscar el caos no pudo evitar que el Valencia Basket se impusiera por 87-91, forzando el cuarto asalto de la serie.
Un estallido calculado y fuera de control
El encuentro se rompió en el minuto 26. Con un Valencia Basket dominando con autoridad (llegó a mandar por 19 puntos), Ataman decidió forzar el guion. Tras una falta en el rebote, el técnico turco emprendió una protesta visceral que terminó en un careo directo con Pedro Martínez. La escena fue tan dantesca que los banquillos tuvieron que intervenir para separar a ambos entrenadores, resultando en la expulsión fulminante de los dos por doble técnica.
Pero lo más preocupante no fue la expulsión en sí, sino la deriva posterior. En su camino a los vestuarios, un Ataman completamente «fuera de sí» tuvo que ser frenado físicamente por Mathias Lessort, quien tuvo que ejercer de muro de contención para evitar que su propio entrenador agravara el incidente. Una imagen que resume la actual gestión de las emociones en el banquillo heleno.
La denuncia de Xavi Albert: «Embarrar» el juego
Al término del choque, Xavi Albert, que tomó las riendas del conjunto taronja con una serenidad envidiable, no se mordió la lengua. El técnico valenciano denunció que este comportamiento es una maniobra deliberada:
«Ataman fuerza técnicas para cambiar el rumbo cuando no están jugando mejor baloncesto. Estábamos prevenidos para que no nos sacaran del partido con factores extradeportivos».
