El Valencia Basket silencia Atenas y fuerza el cuarto asalto
Los de Pedro Martínez dominan de principio a fin en el Telekom Center y sobreviven a un desenlace de infarto ante el Panathinaikos para seguir vivos en el Playoff.
El Valencia Basket se resiste a despedirse de Europa. En un ejercicio de personalidad y resistencia, el conjunto taronja asaltó la pista del Panathinaikos AKTOR Athens (87-91), reduciendo distancias en la serie y asegurando que la eliminatoria regrese a la Fonteta. Fue un triunfo forjado desde la velocidad y la valentía, liderado por un Kameron Taylor eléctrico en el arranque y un bloque que supo gestionar la tensión incluso cuando el banquillo se quedó huérfano de jefes.
Un inicio arrollador y rentas de seguridad
Desde el salto inicial, el planteamiento de Pedro Martínez desarmó a los griegos. Con un quinteto dinámico, el Valencia impuso un ritmo frenético que Taylor aprovechó para martillear el aro local. A pesar de los intentos de Nunn por enganchar al público y al equipo, el acierto exterior de Josep Puerto —quien desgraciadamente tuvo que abandonar el parqué por una lesión de tobillo tras un gran segundo cuarto— y la dirección de Montero dispararon la ventaja hasta los 13 puntos al descanso (39-52).
Tensión en los banquillos y caos controlado
Tras el paso por vestuarios, la renta taronja llegó a coquetear con los veinte puntos, forzando la desesperación de un Ergin Ataman que buscó agitar el encuentro mediante las protestas. El clima de tensión terminó con una decisión arbitral salomónica: la expulsión de ambos técnicos (Ataman y Pedro Martínez) por doble técnica tras una disputa en un rebote.
Bajo la batuta de Xavi Albert en el tramo final, el Valencia tuvo que aprender a sufrir. El Panathinaikos, espoleado por Hayes-Davis y Rogkavopoulos, aprovechó el colapso ofensivo visitante en los últimos cinco minutos para colocarse a tiro de piedra.
Supervivencia en el último suspiro
Con 87-90 y apenas 20 segundos en el crono, el drama se mascó en Atenas. Un error en el saque de fondo del Valencia regaló la última posesión a los helenos, pero la fortuna —y la falta de puntería de Rogkavopoulos desde el tiro libre— sonrió a los valencianos. Brancou Badio selló el rebote definitivo y la victoria, confirmando que este equipo, segundo en la fase regular, tiene «alma» suficiente para soñar con la remontada.
“Teníamos que estar preparados para cualquier situación y no dejar que ellos cambiaran el rumbo del partido cuando no estaban jugando mejor. Hemos venido a pelear y a devolver la serie a Valencia”, afirmó Xavi Albert tras el encuentro.
