La elegancia francesa aterriza en Valencia de la mano de Blandin & Delloye
El emprendedor Maxime Pozuelo inaugura en la calle Ruiz de Liori el primer establecimiento en España de esta firma especializada en sastrería masculina a medida.
La moda masculina en Valencia recupera su faceta más sofisticada. En el marco del espacio dedicado a la Asociación de Jóvenes Empresarios de Valencia (AJEV) en Es Radio, el emprendedor Maxime Pozuelo ha presentado la llegada a España de Blandin & Delloye, una marca de origen francés que busca devolver el protagonismo al buen vestir diario.
Ubicada en el número 1 de la calle Ruiz de Lihory, la tienda es la primera incursión en el mercado español de una firma que ya cuenta con 27 establecimientos repartidos entre Francia, Bélgica y Canadá. Pozuelo, parisino de nacimiento pero con raíces andaluzas y vínculos familiares en Valencia, decidió dar un giro radical a su carrera —pasando del sector de la construcción a la moda— para liderar este proyecto.
El retorno del traje y la corbata
Durante la entrevista, Pozuelo destacó un cambio de tendencia entre los hombres valencianos, especialmente entre los más jóvenes. «Hay un interés real por vestir bien, no solo por necesidad profesional, sino por el placer de salir de casa con estilo», afirmó. Para el empresario, elementos clásicos como el chaleco o la corbata son detalles que, aunque se han perdido ligeramente, aportan una distinción fundamental.
El servicio de Blandin & Delloye se centra en la personalización total: desde trajes de novio y ceremonias hasta prendas para el día a día como chaquetas, abrigos y pantalones, todo confeccionado a medida. Pozuelo subrayó que la clave no es solo la prenda, sino la actitud: «El traje no debe ser una carga; hay que saber llevarlo y caminar con él sin vergüenza».
Un nuevo aliado en el ecosistema emprendedor
Como nuevo socio de la AJEV, Pozuelo resaltó la importancia de estos foros para generar sinergias con otros profesionales que comparten el reto de emprender. Su objetivo actual es consolidar la marca en la ciudad a través de eventos y la creación de contenido digital, demostrando que la primera impresión —marcada inevitablemente por el atuendo— sigue siendo una carta de presentación imbatible en el mundo de los negocios
