Valencia registra su noche de febrero más cálida en una década bajo el efecto del poniente
Los termómetros alcanzan mínimas de hasta 18.8°C en la provincia, marcando un contraste histórico con la histórica ola de frío de 1956 ocurrida hace exactamente 70 años
La provincia de Valencia ha vivido una madrugada meteorológicamente excepcional este 10 de febrero de 2026. Según los datos registrados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en la Comunitat Valenciana, la región ha experimentado la noche más cálida para un mes de febrero de los últimos diez años. Este fenómeno, impulsado por la entrada de viento de poniente, ha impedido que las temperaturas bajaran de forma habitual, dejando registros propios de meses primaverales o incluso estivales.
Para encontrar una situación similar hay que remontarse al 13 de febrero de 2016. En aquella ocasión, las mínimas fueron ligeramente superiores en algunos puntos, pero los datos de esta madrugada confirman una tendencia persistente al alza. En la capital, Valencia, el termómetro no bajó de los 17.9°C, mientras que en el aeropuerto se registraron 16.7°C. En otras localidades de la provincia, como Xàtiva y Miramar, los valores alcanzaron los 16.6°C y 18.8°C respectivamente. Otros puntos como Carcaixent (18.5°C) y Llíria (17.1°C) también sufrieron una noche de «insomnio térmico».
Un contraste de siete décadas
Lo más llamativo de este récord de calor nocturno es su coincidencia en el calendario con una efeméride opuesta. Mañana, 11 de febrero, se cumplen exactamente 70 años de la gran ola de frío de 1956, el episodio de temperaturas más bajas registrado en la Comunitat Valenciana en los últimos 135 años.
La comparativa resulta asombrosa: mientras hoy Valencia capital despierta con casi 18°C, aquel 11 de febrero de 1956 la ciudad se desplomó hasta los -7.2°C. En aquel invierno histórico, localidades como Vistabella alcanzaron los -19°C y Villena los -15°C, provocando las fatídicas «heladas negras» que arrasaron la agricultura local. Siete décadas después, el escenario es radicalmente distinto, evidenciando un cambio drástico en el comportamiento climático de la región, que pasa de los hielos perpetuos de mediados del siglo XX a noches tropicales en pleno invierno.
