Valencia reivindica su fe y raíces históricas en la festividad de San Vicente Mártir
El presidente de Lo Rat Penat, José Vicente Navarro, resalta la figura del patrón como la "semilla" que situó a la ciudad en el mapa del cristianismo europeo mucho antes que Santiago de Compostela.
Valencia se prepara para celebrar este jueves, 22 de enero, la festividad de su patrón, San Vicente Mártir. Con motivo de esta efeméride, José Vicente Navarro, presidente de Lo Rat Penat, ha compartido una profunda reflexión sobre el impacto histórico y cultural de esta figura, a la que califica como «el alma de Valencia».
Navarro recordó que el martirio del santo en el año 304 d.C. supuso un punto de inflexión para la ciudad. En una Valencia romana y pagana, la resistencia de San Vicente ante las torturas imperiales se convirtió en la semilla de un cristianismo incipiente. «San Vicente es la figura que los valencianos esperaban para conocer el Evangelio; su ejemplo de resistencia ante el poder absoluto es fundamental para nuestra identidad», afirmó el presidente de la institución.
Un hito en la historia europea
La relevancia de San Vicente Mártir fue tal que, según los documentos históricos citados por Navarro, Valencia se convirtió en un centro de peregrinación internacional incluso antes que Santiago de Compostela. La fama de su martirio, documentada por figuras como San Agustín, otorgó a la ciudad un prestigio inédito en el orden romano, atrayendo a fieles de todo el mundo a su tumba.
Además, Navarro destacó la curiosa conexión con el otro gran santo de la ciudad: San Vicente Ferrer. El dominico, gran devoto del mártir, eligió precisamente el 22 de enero para su bautismo, uniendo así en una misma fecha y en el centro histórico de la ciudad el martirio de uno y el nacimiento espiritual del otro.
Actos y tradición
Para los valencianos que deseen sumarse a la celebración, el acto central tendrá lugar este jueves a las 10:30 horas en la Catedral, donde se celebrará la misa solemne seguida de una procesión que recorrerá los lugares vinculados a su martirio, como la antigua Cárcel de San Vicente y la cripta arqueológica.
Navarro concluyó resaltando el vínculo lingüístico de la festividad, recordando que el latín que hablaba el santo es el origen del romance valenciano que persistió durante siglos. «Es nuestro patrimonio y debemos recordar de dónde venimos», sentenció.
