Segunda oportunidad para los quioscos vacíos: Valencia busca reactivar 21 puntos de venta con fines sociales
El plan de recuperación prioriza a colectivos vulnerables y permite la venta de café o paquetería para asegurar la rentabilidad de los negocios
La ciudad de Valencia se prepara para reactivar un total de 21 quioscos de prensa que permanecían clausurados en la vía pública, la mayoría de ellos con las persianas bajadas desde hace más de una década. Esta iniciativa busca transformar estas estructuras abandonadas en herramientas de dinamización de los barrios, priorizando el carácter social sobre el puramente económico. El proceso de adjudicación se realizará mediante un sistema de concurrencia competitiva donde se otorgará una ventaja decisiva a las personas en situación de desempleo, a los jóvenes menores de 30 años, a los mayores de 45 y a quienes presenten una discapacidad igual o superior al 33 %. También se tendrán especialmente en cuenta las solicitudes de víctimas de violencia de género y personas en riesgo de exclusión social, reconociendo además la experiencia previa en el sector de la venta de prensa para facilitar el éxito de los nuevos emprendedores.
Las nuevas concesiones tendrán una vigencia de 20 años con posibilidad de prórroga por otros 20, ofreciendo una estabilidad a largo plazo para quienes asuman la gestión de estos espacios. Para asegurar que el modelo de negocio sea rentable en la actualidad, los titulares podrán diversificar su oferta más allá de los diarios y revistas, que seguirán siendo la actividad principal. Entre los servicios accesorios permitidos destacan la venta de café, la gestión de servicios de paquetería, la comercialización de loterías y la recarga de títulos de transporte. De forma paralela, el plan contempla la regularización de los 53 quioscos que ya se encuentran operativos en la ciudad, permitiéndoles comercializar de manera oficial estos mismos productos y servicios para fortalecer su viabilidad económica frente a los cambios en los hábitos de consumo de información.
La distribución de estos puestos de venta abarca una amplia zona geográfica que incluye barrios como Arrancapins, La Vega Baixa, Campanar o Benimàmet, entre otros puntos estratégicos donde estos locales ejercen tradicionalmente una función de cohesión vecinal. Los futuros adjudicatarios no deberán realizar ninguna contraprestación económica adicional por el inicio de la actividad, aunque sí quedarán obligados al pago del canon anual correspondiente a la tasa por la utilización del dominio público. Con un plazo de presentación de ofertas fijado en treinta días hábiles, la medida pretende erradicar el deterioro de estas instalaciones urbanas y convertirlas nuevamente en centros de servicio activo para la ciudadanía valenciana.
