Raquel López, directora de Ethiceye: «Debemos formar en el uso responsable de la inteligencia artificial, más allá de las herramientas»
La fundadora de Ethiceye defiende la importancia del pensamiento crítico, la privacidad y la alfabetización en inteligencia artificial en empresas y centros educativos, durante una entrevista en el espacio de AGEV de esRadio Valencia.
La inteligencia artificial avanza a gran velocidad y plantea nuevos retos para las empresas y el sistema educativo. Ante este escenario, Raquel López, fundadora y directora de Ethiceye, apuesta por una formación que vaya más allá del aprendizaje de herramientas tecnológicas y permita comprender sus riesgos, sus implicaciones y las responsabilidades asociadas a su utilización.
López ha participado este martes en el espacio de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Valencia (AJEV) en Es La Mañana de Valencia y Castellón, de esRadio, donde ha explicado el trabajo de su proyecto, nacido entre marzo y abril de este año, especializado en consultoría y formación en inteligencia artificial ética y responsable.
«La inteligencia artificial no es ética ni responsable; somos las personas las que debemos hacerlo», ha señalado durante la entrevista. La empresaria considera fundamental incorporar el criterio humano al uso de estas tecnologías, prestando atención a cuestiones como la privacidad, la transparencia, la equidad, la inclusión y la responsabilidad sobre los resultados que generan.
Uno de los aspectos que más preocupa a López es la rapidez con la que evoluciona esta tecnología, junto al desconocimiento sobre su funcionamiento y la desinformación que puede generar. En este contexto, advierte del riesgo de que la inteligencia artificial influya en la forma en que las personas perciben el mundo y desarrollan sus propios pensamientos. Por ello, defiende el desarrollo del pensamiento crítico como una de las herramientas fundamentales para afrontar estos cambios.
La privacidad y la responsabilidad en las empresas
La directora de Ethiceye también ha puesto el foco en los riesgos que afrontan las empresas cuando sus trabajadores utilizan herramientas de inteligencia artificial sin una formación adecuada o sin pautas internas claras. Entre los principales problemas, ha destacado el uso de datos sensibles sin control y la posibilidad de compartir información empresarial a través de aplicaciones gratuitas.
Además, ha recordado que determinadas decisiones deben seguir correspondiendo a las personas, aunque las herramientas de inteligencia artificial puedan ejecutarlas con eficacia. A su juicio, las organizaciones necesitan formar a sus empleados tanto en el funcionamiento de estas tecnologías como en sus límites legales y éticos.
En relación con la normativa europea, López ha abordado el artículo 4 del Reglamento de Inteligencia Artificial, que establece obligaciones en materia de alfabetización en IA. La empresaria ha defendido la necesidad de adaptar la formación al contexto de cada organización, en lugar de limitarla a cursos genéricos sobre el manejo de aplicaciones.
Formación para estudiantes, docentes y empresas
Ethiceye trabaja actualmente en dos ámbitos principales: la educación superior y el tejido empresarial. En el primero, desarrolla programas de alfabetización en inteligencia artificial dirigidos al alumnado y ofrece asesoramiento a centros educativos y profesorado para integrar estas herramientas en los procesos de enseñanza y evaluación.
La formación incluye contenidos sobre los fundamentos de la inteligencia artificial, los datos utilizados por los sistemas, el funcionamiento de los algoritmos, la privacidad y la desinformación. El objetivo es que los estudiantes aprendan a contrastar los resultados que generan estas tecnologías y a utilizarlas sin renunciar a su capacidad de análisis.
En el ámbito empresarial, la compañía trabaja para impulsar un uso responsable de la inteligencia artificial y ayudar a las organizaciones a abordar los retos derivados de la normativa y de la incorporación de estas herramientas a sus procesos.
El reto de emprender en el sector tecnológico
Durante la entrevista, López también ha compartido su experiencia como emprendedora. Tras una trayectoria vinculada al funcionariado, ha reconocido que uno de los principales desafíos ha sido pasar de una estructura estable a un proyecto cuyo desarrollo depende directamente de ella.
La fundadora de Ethiceye ha destacado, además, la importancia de encontrar una red de apoyo formada por personas que crean en el proyecto y compartan sus valores.
En este sentido, ha valorado la labor de AJEV a la hora de proporcionar visibilidad y apoyo a los jóvenes empresarios, especialmente a las mujeres que emprenden en el ámbito tecnológico, donde considera que todavía es necesario reforzar su presencia y reconocimiento.
