Pérez Llorca enfría el debate sucesorio en el PPCV y fía su candidatura al avance de la legislatura
El jefe del Consell evita confirmar si optará a la reelección, defiende la sintonía con Vox para dar estabilidad a la Comunitat y recalca que la prioridad actual sigue siendo la reconstrucción post-DANA.
El panorama político valenciano sigue buscando su rumbo definitivo tras los giros institucionales de los últimos meses, pero el actual president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, prefiere no acelerar los tiempos. Durante un encuentro informativo en Barcelona, el jefe del Ejecutivo autonómico ha esquivado pronunciarse sobre si encabezará el cartel electoral del Partido Popular en las próximas elecciones autonómicas, despachando la cuestión con un contundente «ni lo sé, ni me preocupa». Para el mandatario, la prioridad absoluta en estos momentos es la gestión diaria y culminar el proceso de recuperación de la provincia de Valencia.
Este distanciamiento de las cuotas de poder interno también se ha trasladado a la situación orgánica del PPCV. Ante los movimientos del expresident Francisco Camps, quien prevé abrir una oficina en Valencia para postularse al liderazgo de la formación, Pérez Llorca ha recordado que los plazos dependen en última instancia de la dirección nacional en Madrid. En su argumentación, el president ha sugerido que celebrar un cónclave interno en plena fase de reconstrucción de las zonas afectadas por las inundaciones habría resultado «contraproducente», si bien se ha mostrado partidario de los congresos como herramientas de democratización.
En clave de gobernabilidad, Pérez Llorca ha sacado pecho de la estabilidad de su ejecutivo gracias al entendimiento con Vox. A pesar de reconocer diferencias ideológicas evidentes, ha contrapuesto la capacidad de la Comunitat para sacar adelante las cuentas públicas frente a los bloqueos presupuestarios que sufren otras autonomías, como la catalana. Asimismo, ha lamentado la falta de un entendimiento global entre los dos grandes partidos estatales, una parálisis que ha atribuido directamente a la estrategia de bloques diseñada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Por último, el jefe del Consell ha querido zanjar la crisis institucional derivada de la gestión de la catástrofe meteorológica del pasado otoño. Pérez Llorca ha insistido en que su antecesor, Carlos Mazón, ya asumió la «responsabilidad política» correspondiente al dar un paso al lado y dimitir de su cargo. Con las responsabilidades penales ahora en manos de los tribunales, el mandatario valenciano ha aprovechado para reclamar una reforma profunda de las confederaciones hidrográficas y ha afeado al Gobierno central una supuesta falta de cercanía con los municipios afectados.
