Llorca afea el "orgullo" de Morant y la falta de compromiso de la oposición
El jefe del Consell tacha de "absurda" la polémica protocolaria de la ministra y lamenta que las condiciones de Compromís y PSPV lastren el diálogo institucional.
La jornada política de este 26 de enero de 2026 ha quedado marcada por el choque de formas y el intercambio de reproches entre el Palau de la Generalitat y la sede del PSPV. Lo que debía ser una ronda de contactos para desatascar la agenda valenciana ha derivado en una batalla por el protocolo y la representatividad, con el presidente Juanfran Pérez Llorca señalando directamente al «orgullo» de la ministra Diana Morant y a la falta de altura política de la oposición.
La mecha la prendió la secretaria general del PSPV, Diana Morant, quien este lunes presentó un documento con 26 medidas que su portavoz, José Muñoz, trasladará al presidente este martes. Sin embargo, Morant ha declinado acudir personalmente alegando que no ha sido invitada formalmente por Llorca. «Me hubiera encantado acudir, pero el señor Llorca no ha querido elevar el encuentro a la máxima representante del PSPV», criticó la ministra, comparando su situación con la relación entre Pedro Sánchez y Núñez Feijóo para justificar que la iniciativa de la cita debe partir del jefe del Consell.
La respuesta de Llorca: «Que gane ella en orgullo»
La réplica desde el Palau no se hizo esperar. Juanfran Pérez Llorca, en una comparecencia directa, ha desmontado las quejas de Morant tildándolas de «discusión absurda». El presidente ha recordado que, por protocolo, se convoca a los portavoces parlamentarios, pero ha lanzado un órdago a la ministra: «Si el problema es el orgullo, que gane ella en orgullo y los valencianos ganemos en mejoras. Si quiere venir mañana mismo, será bien recibida». Llorca ha ironizado incluso sobre la confianza de Morant en su propio equipo, sugiriendo que si la ministra no se fía de José Muñoz, él no tiene inconveniente en atenderla a ella personalmente.
Bloqueo y ausencia de Compromís
Al «problema de ego» denunciado por el entorno del Consell se suma la actitud de Compromís, que ha puesto condiciones previas para sentarse a hablar, como la exigencia del acta de diputado de Carlos Mazón. Esta postura, sumada a la primera medida del PSPV (pedir también el acta de Mazón), es vista por la Generalitat como una «anomalía» que busca el bloqueo en lugar de acuerdos reales.
Mientras el Consell intenta proyectar una imagen de pragmatismo, la oposición parece enrocada en cuestiones de formas y cordones sanitarios a Vox, dejando en el aire si las «26 medidas perfectamente asumibles» de Morant son una propuesta real de diálogo o un simple artefacto de distracción mediática.
