Mompó blinda su apoyo a los regantes como "motores de identidad y desarrollo" en la provincia
El presidente de la Diputació ensalza el papel estratégico de las comunidades de riego en la gala de FECOREVA, donde reivindica el agua como pilar irrenunciable de la agricultura valenciana
El sector del regadío valenciano se citó anoche en el Centre Cultural La Beneficència para reivindicar su vigencia en un contexto de incertidumbre hídrica y costes crecientes. Durante la IV edición de los Premios Regadío Valenciano, organizados por FECOREVA, el presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó, defendió que la labor de estas comunidades es el sostén real de la agricultura y la economía de los municipios de la provincia.
Mompó centró su intervención en el impacto de la gestión del agua más allá de la producción agrícola, vinculándola directamente con la conservación del paisaje y la identidad del territorio. Según el presidente provincial, el trabajo de las comunidades de regantes es «constante y eficaz», aunque a menudo carece del reconocimiento público que merece pese a ser un pilar estratégico para la provincia.
Premios a la gestión y la sostenibilidad
La gala sirvió para poner nombre y apellidos a las entidades que lideran la modernización del riego. Uno de los reconocimientos más destacados fue el premio a la Defensa del Regadío, que recayó en la Comunidad General de Usuarios del Canal Júcar-Turia. Este galardón, entregado por el propio Mompó, subraya la complejidad técnica y organizativa que supone gestionar uno de los sistemas de distribución hídrica más importantes de la Comunitat Valenciana.
Una cita con peso institucional
El evento no fue solo un acto sectorial, sino un termómetro del peso político que el agua mantiene en la agenda actual. El respaldo de la administración quedó patente con la asistencia del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, junto a los consellers Miguel Barrachina y Vicent Martínez Mus.
La presencia de los máximos responsables autonómicos y provinciales refuerza el mensaje de que, ante los desafíos climáticos, el regadío valenciano busca consolidarse como un modelo de eficiencia y sostenibilidad, alejándose de la imagen tradicional para presentarse como una industria tecnificada clave para el desarrollo rural.
