Valencia despide a Miquel Navarro, el escultor universal que convirtió su tierra en arte
La casa-taller del artista en Mislata acoge su capilla ardiente, donde representantes políticos, compañeros del mundo de la cultura, amigos y vecinos han destacado su talento y su calidad humana.
La Comunitat Valenciana despide a Miquel Navarro, uno de sus artistas contemporáneos más reconocidos. La casa-taller del escultor en Mislata se ha llenado de familiares, representantes institucionales, artistas y vecinos que han querido rendir homenaje al creador, fallecido a los 81 años. Todos han coincidido en destacar tanto su dimensión artística como su calidad humana, recordándolo como un «escultor universal» y una «bellísima persona».
Nacido en Mislata en 1945, Navarro fue una figura fundamental de la escultura española contemporánea y uno de los principales representantes de la denominada Nueva Escultura Española. Su trayectoria recibió algunos de los reconocimientos más importantes del panorama artístico nacional, entre ellos el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986 y el Premio Julio González en 2008.
La capilla ardiente se ha instalado en la Casa-Taller de la Fundació Miquel Navarro, un espacio dedicado a conservar y difundir su legado que el propio artista pudo hacer realidad este verano. El féretro, acompañado de una gran fotografía del escultor y rodeado de flores, ha recibido durante la jornada las muestras de cariño de quienes han querido despedirse de él y dejar unas palabras en el libro de firmas.
Catalá destaca el orgullo de que Miquel Navarro fuera valenciano
Entre las personalidades que han acudido al homenaje se encuentra la vicepresidenta primera de la Generalitat, Susana Camarero, quien ha destacado la importancia del artista para la cultura valenciana. «Despedimos al hombre, pero mantendremos su legado para siempre», ha señalado. También ha definido a Navarro como uno de los mejores artistas contemporáneos y ha subrayado el orgullo de que fuera valenciano.
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha calificado la jornada de «muy triste» para la ciudad, que nombró a Navarro Hijo Adoptivo y conserva algunas de sus obras más reconocibles, como la Pantera Rosa y el Parotet.
Catalá ha destacado que detrás del «artista enorme» había una «persona maravillosa» que siempre permaneció vinculada a Mislata y a València. «Siempre construyó desde aquí, desde la terreta, admirado y enamorado de su tierra e intentando proyectarla al máximo posible», ha recordado.
Mislata reivindica el legado de su escultor más universal
El alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa, ha recordado al artista como un «hombre bueno, generoso, sensible» que enseñó a toda la ciudad el valor del arte como «columna vertebral de la civilización».
Bielsa ha subrayado que ahora corresponde a las instituciones y a la sociedad proteger y difundir su obra para que las próximas generaciones conozcan quién fue Miquel Navarro y la importancia que concedía al arte.
También ha querido despedirlo su amigo y fotógrafo Mateo Gamón, que lo ha definido como un «niño mayor», feliz y una «muy buena persona». Gamón ha destacado especialmente la importancia de su obra pública y su dimensión como uno de los grandes escultores españoles.
