Metrovalencia al límite: El sindicato ferroviario alerta de una "situación degradada" que viene de lejos
César Sánchez, secretario general del sindicato, advierte que la falta de inversión y personal lastra el servicio desde hace años, más allá de los efectos de la reciente DANA.
La red de Metrovalencia ha vuelto a situarse en el centro de la polémica tras los graves incidentes registrados la pasada semana, que dejaron una línea paralizada durante seis horas debido a la caída de parte del techo y problemas en la catenaria en la estación de Ángel Guimerá. Ante esta situación, César Sánchez, secretario general del Sindicato Independiente Ferroviario (SIF), ha denunciado en los micrófonos de Es la mañana de Valencia y Castellón que estos fallos no son casos aislados, sino el síntoma de una «situación degradada» que el colectivo lleva años señalando.
Un problema previo a la DANA
Sánchez se mostró tajante al desvincular el origen de los problemas de los efectos de la última DANA, señalando que el desastre meteorológico está sirviendo, en algunos casos, para «tapar» deficiencias previas. «Semanas antes de la DANA ya enviamos notas de prensa denunciando la falta de mantenimiento y de plantilla. La realidad es que la suerte se está acabando», afirmó el representante sindical, quien recordó que en octubre ya se vivió otra parálisis de seis horas y que las líneas 3, 5, 7 y 9 sufren incidencias de forma recurrente.
Falta de inversión y personal
Desde el SIF apuntan a una contradicción estructural en Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV): mientras la red se amplía con nuevas líneas, la plantilla se reduce. Según Sánchez, esta falta de personal propio y la progresiva privatización de servicios han derivado en una gestión ineficiente. El secretario general puso como ejemplo el estado de las dresinas —maquinaria esencial para el mantenimiento de las vías—, que permanecen paradas por falta de reparaciones valoradas en miles de euros, mientras se realizan licitaciones externas que no ofrecen los mismos resultados profesionales.
Sánchez concluyó con un diagnóstico pesimista a corto plazo, cuestionando las promesas políticas de solución inmediata. «No me creo que vayan a poner cartas en el asunto ahora; ha habido mucha dejadez durante años, independientemente del color político», sentenció, pidiendo una vez más disculpas a los miles de valencianos que sufren diariamente la falta de puntualidad y seguridad en sus desplazamientos.
