Lubo Penev regresa a los banquillos tras ganar su batalla más difícil contra el cáncer
El legendario exdelantero firma por un año con el Lokomotiv de Sofia con el objetivo de devolver al equipo a los puestos altos de la tabla
El fútbol búlgaro y el valencianismo celebran una de las noticias más esperadas del año. Luboslav Penev, histórico ariete del Valencia CF y del Atlético de Madrid, retoma su carrera profesional y se convierte en el nuevo director técnico del Lokomotiv de Sofia. Este anuncio supone la vuelta del mítico exfutbolista a la primera línea tras haber superado la fase más crítica de un cáncer de riñón, un bache de salud que despertó una gran ola de solidaridad entre las aficiones de los clubes españoles donde militó.
Durante su presentación oficial ante los medios de comunicación, un Penev visiblemente emocionado pero con semblante recuperado reconoció que su gran aspiración durante estos meses complicados siempre fue volver a pisar el césped. El nuevo preparador del conjunto de Sofia insistió en que lo prioritario ha sido imponerse en su lucha personal contra la enfermedad y que la oportunidad de regresar al día a día profesional le aporta una enorme felicidad.
La llegada de Penev al banquillo no es un movimiento cualquiera, ya que el técnico posee arraigados lazos familiares con la entidad. Tanto su padre como su tío iniciaron sus respectivas carreras futbolísticas en el Lokomotiv, un vínculo emocional que ahora se renueva con su fichaje por una temporada con opción a prórroga. El máximo accionista del club, Veselin Stoyanov, arropó al técnico en su puesta de largo, calificándolo como un referente de superación y deseándole la mejor de las suertes en esta nueva etapa.
Respecto a las metas deportivas, el entrenador búlgaro se mostró ambicioso y exigente. Penev dejó claro que el conformismo no tendrá cabida en su plantilla y que la meta de la entidad debe situarse bastante por encima de la octava plaza liguera. Su plan pasa por confeccionar un bloque competitivo con un estilo de juego definido que logre enganchar de nuevo a los aficionados, asumiendo con naturalidad que el camino tendrá dificultades pero manteniendo siempre un rumbo claro.
