Los mercados valencianos se marcan el reto de atraer a la juventud y digitalizarse sin perder su esencia humana
Francisco Dasí, presidente de Confemercats, analiza el inicio de 2026 destacando la resiliencia del sector y el valor insustituible del producto fresco de proximidad.
En un inicio de año marcado por el optimismo tras una exitosa campaña navideña, el sector de los mercados municipales en la Comunidad Valenciana mira hacia el futuro con una hoja de ruta clara: modernización tecnológica y relevo generacional. Francisco Dasí, presidente de Confemercats y miembro de ConfeCommerce, ha analizado la situación actual de una red que ya agrupa a 40 mercados y más de 1.400 empresas en la región.
El balance del recién concluido 2025 deja sensaciones positivas, a pesar de los desafíos estructurales y climáticos. Dasí destacó la movilización y solidaridad del sector tras el impacto de la DANA, un evento que unió a los mercados de toda España para apoyar a los compañeros afectados en la zona. «Las Navidades han sido excelentes porque, cuando la gente se compromete a comer bien con la familia, responde acudiendo al mercado», afirmó el directivo.
Sin embargo, el gran debate actual se centra en la evolución de los hábitos del consumidor. Ante el auge imparable de la compra digital y los algoritmos, Dasí defiende el mercado como un bastión de la convivencia humana. «La compra impulsiva digital produce una gratificación rápida, pero el mercado ofrece una experiencia diferente. Una cola en la pescadería permite interacciones y un reconocimiento personal que no existen en un supermercado», explicó.
Para Confemercats, el secreto de la supervivencia reside en un equilibrio delicado: digitalizarse sin deshumanizarse. El sector ya avanza en la implementación de servicios a domicilio y taquillas de recogida para competir en comodidad, pero manteniendo el asesoramiento experto del vendedor.
Uno de los mayores desafíos para este 2026 es atraer al público joven. Para lograrlo, la confederación apuesta por convertir los mercados en espacios de encuentro social a través de la gastronomía y cursos de cocina. «Tenemos que enseñarles a comprar y a disfrutar de un espacio de vida», señaló Dasí, insistiendo en que la esencia innegociable seguirá siendo el producto fresco y de cercanía. Según el presidente, mientras se valore la calidad y la frescura, el formato de mercado —que ha sabido adaptarse durante siglos— seguirá siendo un referente vital para la economía valenciana.
