Liana Martirosyan: «El objetivo de la medicina estética no es cambiar a la persona, sino mejorarla sin perder su esencia»
La fundadora de la clínica Cosmolab destaca en el espacio de AJEV la importancia de la naturalidad y el acompañamiento personalizado en el sector.
En el marco del espacio dedicado a la Asociación de Jóvenes Empresarios de Valencia (AJEV), este martes 24 de marzo se ha dado voz a una historia de emprendimiento internacional con sello valenciano. Liana Martirosyan, fundadora y directora de la clínica de medicina estética Cosmolab, ha compartido su visión sobre un sector en auge que, tras las celebraciones de Fallas, ya pone la mirada en la inminente «operación bikini».
Ubicada en el Business Center Sorolla, en la Avenida de las Cortes Valencianas, Cosmolab no nació de la improvisación. Liana Martirosyan cuenta con una trayectoria de más de 15 años de experiencia que inició en Armenia antes de establecerse en Valencia. Su propuesta diferencial reside en un equipo internacional que aporta diversas perspectivas culturales sobre la belleza: desde la precisión técnica hasta una visión más artística de las formas.
La clave: Escuchar antes de actuar
Durante la entrevista, Martirosyan subrayó que el éxito de un tratamiento no reside únicamente en la tecnología —la cual define como una herramienta necesaria pero no determinante— sino en la capacidad de entender al paciente. «Muchas veces el cliente llega con una idea de redes sociales que no siempre le favorece. Analizamos su rostro, su edad e incluso su personalidad para diseñar un resultado coherente», explicó la directora.
A diferencia de los modelos low cost, Cosmolab apuesta por una relación de confianza. «Hacer un tratamiento es algo puntual; acompañar a un paciente es un proceso», afirmó Liana Martirosyan, quien prioriza la fidelización a través de la calidad y el seguimiento exhaustivo frente a las ventas únicas basadas en precios mínimos.
Un sector que iguala a hombres y mujeres
Un dato revelador compartido por la empresaria es la creciente paridad en su clínica: el 50% de sus pacientes son hombres, quienes demandan servicios que van desde inyecciones hasta tratamientos de bienestar y estética facial.
Finalmente, Martirosyan destacó el papel de AJEV en su integración en el tejido empresarial local. Gracias a la asociación, la emprendedora ha logrado una proyección que, según sus palabras, es fundamental para conectar con el público valenciano y consolidar a Cosmolab como un referente de ética y resultados naturales.
