La Generalitat Valenciana se blinda ante la IA: Nuria Martínez exige algoritmos éticos y transparencia real
La consellera de Justicia clausura un foro sobre periodismo advirtiendo que la inteligencia artificial puede ser una herramienta de progreso o un "arma de manipulación masiva"
En un contexto donde la tecnología avanza a mayor velocidad que la regulación, la Generalitat Valenciana busca posicionarse como un referente de control ético. La consellera de Justicia, Transparencia y Participación, Nuria Martínez, ha defendido este jueves la necesidad de que la inteligencia artificial (IA) se convierta en una aliada de la transparencia institucional y no en un obstáculo que aleje al ciudadano de la administración.
Durante la clausura de la jornada «La IA: Para la Información Veraz o su Manipulación», organizada por Mujeres Periodistas del Mediterráneo junto a la Universidad CEU Cardenal Herrera y la Fundación COSO, Martínez ha subrayado que el gran reto del Consell es garantizar que el Estado de Derecho no se vea erosionado por el uso opaco de algoritmos.
GVA ConfIA: El espejo de los algoritmos públicos
Uno de los puntos clave de su intervención ha sido la puesta en valor del Registro de Algoritmos GVA ConfIA, un proyecto consolidado durante 2025. Según la titular de Justicia, esta herramienta permite que la ciudadanía comprenda finalmente «por qué y cómo se toman las decisiones automatizadas que le afectan».
La consellera ha insistido en que la transparencia debe ir más allá de la mera obligación legal:
Accesibilidad: Modernización de la plataforma GVA Oberta para hacer los datos comprensibles.
Control de sesgos: Auditoría de los datos que alimentan la IA para evitar decisiones injustas o discriminatorias.
Gobierno Abierto: Refuerzo de la interacción directa entre el administrado y las instituciones.
El riesgo de la desinformación
Nuria Martínez no ha obviado los peligros inherentes a esta tecnología, alertando sobre la desinformación masiva y la creación de «burbujas informativas» que polarizan a la sociedad. Para la consellera, la IA es una herramienta extraordinaria para mejorar la eficiencia pública, pero su potencial como motor de manipulación exige un equilibrio firme entre la libertad de expresión y la responsabilidad constitucional.
«Queremos que la IA refuerce la confianza», ha concluido Martínez, reafirmando que la prioridad del Consell para el presente ejercicio seguirá siendo la modernización ética de la administración para que ningún ciudadano se sienta indefenso ante un código informático.
