La Generalitat prepara una nueva Ley Forestal para pagar a los propietarios que cuiden y protejan los montes
Pérez Llorca anuncia una norma pionera con incentivos económicos para la conservación, la prevención de incendios y la protección de los ecosistemas
La Generalitat Valenciana prepara una nueva Ley Forestal que pretende dar un mayor protagonismo a los propietarios y gestores de terrenos forestales en la conservación de los montes y en la prevención de incendios. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha anunciado que el Consell llevará la norma a Les Corts en las próximas semanas para su tramitación y debate.
Una de las principales novedades será la creación de un sistema pionero de pago por servicios ambientales, mediante el cual los propietarios forestales que contribuyan a conservar el entorno, prevenir incendios y proteger los ecosistemas podrán recibir una compensación económica. La futura ley establecerá además incentivos para propietarios y gestores y pretende agilizar la coordinación entre administraciones, empresas, municipios y usuarios.
Pérez Llorca ha puesto como ejemplo el incendio de La Vall d’Uixó, que calcinó 9.568 hectáreas, de las que 8.509 eran terreno forestal. El president ha destacado que una mayor implicación de los propietarios en el cuidado y mantenimiento de los montes puede resultar fundamental tanto para prevenir incendios como para acelerar posteriormente los trabajos de recuperación.
Precisamente, la Generalitat ha presentado este lunes el Plan Integral de Reforestación y Recuperación Ambiental de La Vall d’Uixó, que contempla una inversión inicial de 2,7 millones de euros. Las obras, elaboradas junto a los ayuntamientos afectados, comienzan ya y tendrán un plazo de ejecución de ocho meses.
El plan se desarrollará en dos fases. La primera contempla la retirada de árboles y sedimentos, la mejora de accesos y la recuperación de caminos y pistas forestales. Está prevista la apertura de tres nuevos viales, la ampliación de otro, la mejora de más de 12 kilómetros de pistas y la restauración de 81 kilómetros de caminos.
La segunda fase se centrará en controlar la erosión, mejorar la regulación hidrológica y favorecer la regeneración natural del monte, apostando por especies más resistentes y autóctonas como el alcornoque.
Pérez Llorca ha defendido que estas actuaciones permitirán recuperar el territorio afectado y mejorar su capacidad de respuesta ante futuros incendios.
