La directora adjunta del IVC renuncia a participar en el proceso para acceder una plaza de técnica
Mora defiende que no hay irregularidad pero no quiere que se utilice «para desviar la atención del trabajo de la institución» a la que sirve.
La directora adjunta de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura (IVC), María José Hernández Mora, ha renunciado voluntariamente a su participación en el proceso selectivo abierto en este organismo para acceder a una plaza de técnico cultura
Esta circunstancia, publicada en por el diario.es, había provocado algunas críticas. Hoy mismo el PSPV ha considerado que el asunto es «de una gravedad política y ética evidente», ya que «no puede dirigir una parte oficial del organismo y al mismo tiempo aspirar a tener una plaza fija en el mismo». «No se puede ser juez y parte».
También Compromís lo ha tildado «de auténtica vergüenza». «Aquí nadie está cuestionando el derecho que tiene cualquier persona a presentarse a unas oposiciones. Lo que estamos cuestionando, y lo que resulta absolutamente inadmisible, es que alguien lo haga desde el cargo de directora adjunta del mismo organismo en el que pretende obtener una plaza fija», espeta la coalición, que avanza que, en cualquier caso, solicitará «toda la documentación pertinente por vía parlamentaria y haremos un seguimiento exhaustivo del asunto».
Por su parte, María José Hernández Mora anuncia, en un comunicado, de que ha decidido retirar su candidatura del proceso selectivo correspondiente a los puestos 268 y 276 técnico/a medio/a de gestión cultural del Institut Valencià de Cultura.
«Quiero expresar con total claridad que esta decisión no responde a la existencia de incompatibilidad o irregularidad alguna. Mi participación en este proceso era plenamente legítima y se ajustaba a la legalidad vigente», defiende Mora, que añade que, antes de presentar su solicitud, estudió «expresamente» la situación y confirmó que «no existía impedimento para concurrir a una convocatoria pública regida por los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad».
Sin embargo, precisa, considera que «ninguna circunstancia personal debe convertirse en un motivo de confrontación ni ser utilizada para desviar la atención del trabajo de la institución a la que sirvo».
«Difamaciones y ataques personales»
«Durante las últimas semanas se han formulado afirmaciones que traspasan el ámbito de la crítica para dirigirse contra mi persona. Las críticas forman parte de cualquier responsabilidad pública y las acepto con absoluta normalidad. Lo que no considero aceptable es que la discrepancia derive en difamaciones y ataques personales o en intentos de desacreditar a los profesionales que desempeñamos nuestro trabajo desde hace muchos años con rigor, honestidad y entrega», expone.
«Este tipo de comportamientos –prosigue– no contribuyen al debate, fomentan el odio y no deberían tener cabida en una sociedad democrática. Mi trayectoria profesional siempre ha estado guiada por el compromiso con el servicio público, el rigor técnico y el respeto a los procedimientos y seguiré desempeñando mis responsabilidades como directora adjunta de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura con la misma dedicación, profesionalidad y compromiso con los que las asumí
