La Comunitat Valenciana y Madrid sellan una alianza para revolucionar el modelo de atención residencial
La consellera Elena Albalat se reúne con su homóloga madrileña, Ana Dávila, para analizar fórmulas de éxito que permitan alcanzar el objetivo de 37.000 plazas sociales en 2026.
En un encuentro bilateral clave celebrado en Madrid, la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana, Elena Albalat, y la consejera madrileña de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, han sentado las bases para una colaboración estratégica. El objetivo es claro: transformar el sistema de atención a la dependencia hacia un modelo más eficaz, sostenible y centrado en la persona, tomando como referencia las fórmulas de gestión que están arrojando resultados positivos en la capital.
Durante la reunión, Albalat mostró un especial interés por el plan de construcción de residencias en suelo público mediante la colaboración público-privada que desarrolla Madrid. Este sistema apuesta por unidades de convivencia reducidas y servicios de vanguardia como la telemedicina. «Es fundamental aprender de quienes dan pasos firmes para mejorar la atención a nuestros mayores», señaló la consellera, quien busca implementar estas sinergias para impulsar un nuevo modelo social valenciano.
El reto de las 37.000 plazas para 2026
La hoja de ruta de la Generalitat Valenciana es ambiciosa. Albalat trabaja para superar las 37.000 plazas residenciales y de centros de día en 2026, lo que supondría un incremento de 4.000 plazas en la presente legislatura. Para lograrlo, la Conselleria cuenta con un plan de aperturas dotado con 85 millones de euros y ultima un nuevo decreto de tipologías que permitirá ampliar el tamaño máximo de los centros hasta las 150 plazas, corrigiendo así el actual «desorden normativo».
Ruptura con el modelo anterior
Albalat fue tajante al señalar la necesidad de romper con la herencia del Botànic, calificándola de «modelo fallido». Según la consellera, la gestión anterior dejó un déficit estructural superior a las 24.000 plazas y una deuda de 100 millones de euros. Asimismo, tildó de «fracaso» el Plan Convivint, que apenas alcanzó un 6 % de ejecución en ocho años.
Frente a ello, la Generalitat apuesta ahora por la planificación y la flexibilidad en la financiación, inspirándose en el acuerdo marco de Madrid para garantizar una atención médica diaria y cuidados de enfermería de calidad. «Priorizamos a las personas frente a planes irreales que solo generaron falsas expectativas», concluyó Albalat.
