El sector gastronómico se cita en Castellón para ensalzar el producto local y el talento joven
La Academia de Gastronomía de la Comunitat Valenciana reúne a más de 400 profesionales en una gala marcada por la creación de nuevos galardones dedicados a la investigación y el sector primario
El Gran Casino del Grau de Castelló se ha convertido en el epicentro de la excelencia culinaria con la celebración de la Gala de los Premios de la Academia de Gastronomía de la Comunitat Valenciana. El evento, que ha congregado a más de 400 asistentes, entre los que se encontraban figuras de la talla de Quique Dacosta, Begoña Rodrigo y Ricard Camarena, ha servido para consolidar la nueva etapa de la institución bajo la presidencia de Sergio Terol. En esta edición, la Academia ha subrayado su compromiso con el relevo generacional y la gastronomía entendida como un pilar cultural que abarca desde la formación hasta el respeto por el paisaje y el sector primario.
La velada ha destacado por el estreno de tres categorías que refuerzan el vínculo con el territorio: Mejor Producto Agroalimentario, Mejor Producto Elaborado e Investigación Gastronómica. La provincia anfitriona ha tenido un papel protagonista en estos nuevos reconocimientos, con la Trufa de Castellón y el Queso de Castellón alzándose con los premios por su singularidad y la recuperación de saberes tradicionales, respectivamente. Asimismo, el Proyecto Gastroterra ha sido galardonado por su labor de conectar el conocimiento científico con la sostenibilidad del territorio.
En el ámbito del talento personal, Manu Yarza ha sido nombrado Chef del Año por su propuesta arraigada en la tradición valenciana, mientras que Francesca Baccon ha sido reconocida como la mejor Jefa de Sala por su liderazgo en el restaurante de Quique Dacosta. El premio al Joven Talento ha recaído en Jorge Lengua por su reinterpretación del recetario local en Castellón, reforzando la idea de la ciudad como un territorio gastronómico estratégico. La trayectoria de Maipi y la labor de comunicación de Ediciones Plaza también fueron puestas en valor durante la ceremonia.
La gala también ha servido como marco para presentar la nueva identidad visual de la Academia, ahora representada por el acrónimo AGCV y el color naranja, símbolo de la huerta valenciana. Tras la entrega de distinciones, los invitados participaron en un cóctel que recorrió la despensa castellonense, incluyendo desde aceites y embutidos de Todolella hasta vinos de Bodega Flors, reafirmando el papel de la gastronomía como un motor de bienestar y futuro para la región.
