El jefe del Consell reivindica el plan educativo de la Generalitat y exige a los sindicatos que frenen el «chantaje» con los alumnos
Juanfran Pérez Llorca asegura en Les Corts que la oferta del Consell es la «más ambiciosa» del Estado y acusa a la izquierda de espolear las protestas para camuflar sus casos de corrupción.
La crispación social por el conflicto en las aulas ha vuelto a monopolizar la sesión de control en Les Corts Valencianes. En medio de un ambiente caldeado por las protestas, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha defendido con firmeza que la propuesta económica y organizativa presentada por la Conselleria de Educación para desconvocar la huelga indefinida no tiene parangón en el resto de España. El jefe del Consell ha asegurado que el documento autonómico es el «más ambicioso» a nivel nacional y ha recalcado que no solo contempla mejoras retributivas, sino que da respuesta a peticiones históricas del profesorado como la simplificación burocrática, la reducción de ratios y la modernización de infraestructuras.
Frente a la defensa de la gestión del Ejecutivo valenciano, la oposición ha cargado con dureza contra la política educativa del Partido Popular. Desde las bancadas del PSPV y Compromís se han coreado peticiones de dimisión dirigidas a la consellera Carmen Ortí, acompañadas por la exhibición de billetes ficticios de 75 euros con el rostro del president, lo que ha obligado a la presidencia de la Cámara a llamar al orden. El síndic socialista, José Muñoz, ha sentenciado que el jefe del Consell ha «suspendido» su primer gran examen de gestión al «borrarse de la ecuación» y ha recriminado que se aumenten los recursos destinados a la educación concertada y privada en detrimento del sistema público. Asimismo, Muñoz ha afeado que se ofrezcan complementos de 75 euros a los docentes mientras los altos cargos de la administración autonómica han visto incrementados sus salarios en un 36%.
En el turno de réplicas, Pérez Llorca ha endurecido el tono político y ha acusado directamente al PSPV de utilizar la huelga como una cortina de humo y «agitar la calle» para desviar la atención pública de la reciente imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el ‘caso Plus Ultra’. El president, que ha reprochado a la ministra Diana Morant que se «esconda» de la Comunitat Valenciana, ha advertido que, si bien respeta el derecho de los docentes a manifestarse, no va a tolerar que se utilice a las familias y a los estudiantes como una herramienta de «chantaje» político mientras las aulas permanecen desatendidas. El debate ha concluido con un agrio cruce de reproches con el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, a quien el president ha recordado la «incompetencia» heredada de los ocho años del Botànic, garantizando que el actual Consell mantendrá las puertas abiertas al diálogo pero basándose «en el rigor y no en las pancartas».
