El cine español llora la pérdida de Fernando Esteso, alma de la comedia popular
El icónico actor y cantante fallece en Valencia a los 80 años tras una complicación respiratoria, dejando un legado imborrable en la cultura de la Transición
España despide hoy a una de sus figuras más queridas y representativas del mundo del espectáculo. Fernando Esteso, el artista que supo poner banda sonora y carcajadas a la España de finales de los setenta, ha fallecido esta madrugada a los 80 años en el Hospital Universitario La Fe de Valencia. El actor aragonés no ha podido superar una insuficiencia respiratoria tras permanecer varias semanas ingresado en el centro hospitalario.
Una carrera forjada en el escenario
Nacido en Zaragoza en 1945, Esteso fue un artista precoz que dio sus primeros pasos como «el Niño de la Jota». Su talento natural para la conexión con el público le permitió transitar con éxito desde el folclore y el teatro de variedades hasta convertirse en un fenómeno de masas. Su versatilidad le llevó incluso a las listas de éxitos musicales con temas inolvidables como «La Ramona» o «Bellotero pop», canciones que todavía forman parte del imaginario colectivo español.
El fenómeno Pajares y Esteso
Sin duda, la cumbre de su popularidad llegó de la mano de Andrés Pajares. Bajo la batuta de Mariano Ozores, ambos formaron el dúo cómico más taquillero de la historia del cine español, protagonizando nueve películas entre 1979 y 1984. Éxitos como Los bingueros o Yo hice a Roque III no solo llenaron las salas, sino que sirvieron como un espejo humorístico de la clase media en plena Transición.
Últimos años en su tierra de adopción
Tras una exitosa etapa televisiva en los años 90 al frente de programas como La ruleta de la fortuna, Esteso fijó su residencia en la Comunidad Valenciana. En estas tierras se integró plenamente, siendo un apasionado de las Fallas y de la vida social local. Se mantuvo activo hasta el final, participando en proyectos recientes como Loli Tormenta (2023), demostrando que su amor por la interpretación permanecía intacto.
Valencia y España entera rinden hoy tributo a un hombre que, más allá de los focos, representó la alegría y la transformación de toda una época.
