Diputació y Ayuntamiento acercan posturas para desbloquear el futuro de la antigua sede de Hacienda
Vicent Mompó prioriza el entendimiento institucional y se ofrece a negociar la titularidad del inmueble para facilitar su reconversión en un espacio de referencia
La recuperación del antiguo edificio de Hacienda, en la calle Guillem de Castro, encara una etapa de resolución. El presidente de la Diputació de Valencia, Vicent Mompó, ha manifestado su total disposición a negociar con el Ayuntamiento de València para poner fin a la situación de infrautilización del inmueble, cuya propiedad comparten actualmente ambas administraciones (un 60 % municipal y un 40 % provincial).
Mompó ha subrayado que la institución que preside «no será un obstáculo» para los planes de la ciudad y ha planteado un abanico de soluciones que van desde la compra de la parte municipal por parte de la Diputació hasta la venta de su porcentaje al consistorio. Esta flexibilidad busca dar vía libre a proyectos de calado, como la creación de una gran biblioteca y centro cultural, una posibilidad con la que la alcaldesa María José Catalá ha mostrado su sintonía recientemente.
Voluntad de acuerdo «negro sobre blanco»
El dirigente provincial ha confirmado que existe una reunión pendiente para definir el destino del edificio de manera técnica y formal. Entre las opciones que se barajan para este activo estratégico se encuentran:
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Adquisición municipal: Si el Ayuntamiento decide liderar el proyecto cultural en solitario, la Diputació facilitará la venta de su participación tras la valoración técnica pertinente.
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Gestión provincial: En caso de que el consistorio decline el uso del espacio, la Diputació estaría interesada en adquirir la totalidad para sus propios fines administrativos o de servicio.
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Uso compartido: No se descarta una fórmula de cohabitación que permita a ambas entidades aprovechar las instalaciones de forma coordinada.
Con este talante negociador, Mompó reafirma la excelente relación entre ambas instituciones, asegurando que el objetivo final es que el edificio deje de ser un espacio vacío para convertirse en una infraestructura útil para la ciudadanía valenciana.
