Darwin Bioprospecting: la biotecnología valenciana que transforma «lo invisible» en soluciones para el futuro
Daniel Ramón Calvo, director de Estrategia de la firma, analiza el potencial de los microorganismos para revolucionar la salud y la sostenibilidad industrial.
En el espacio dedicado a la Asociación de Jóvenes Empresarios de Valencia (AJEV) de nuestro programa local Es la mañana de Valencia y Castellón, Daniel Ramón, director de Estrategia y Marketing de Darwin Bioprospecting, ha compartido la visión de una empresa que está redefiniendo la relación entre la ciencia y el mercado. Bajo el lema «hacemos visible lo invisible», la compañía se especializa en la bioprospección: la búsqueda y aislamiento de microorganismos en la naturaleza para aplicaciones industriales.
Ciencia al servicio de la sociedad
Darwin Bioprospecting nació en 2016 como una spin-off universitaria fundada por Cristina Vilanova y Manel Porcar. Su actividad principal consiste en identificar bacterias, levaduras y hongos en diversos entornos —desde el tracto digestivo humano hasta el océano— para entender su potencial. Según Ramón Calvo, uno de los grandes retos es la comunicación: «Tradicionalmente, las bacterias han asustado, pero son esenciales para procesos tan cotidianos como la elaboración de un yogur o la cerveza».
Actualmente, la empresa opera en dos grandes verticales:
Salud y Nutrición: Desarrollo de probióticos que actúan sobre el eje intestino-cerebro, mejorando la salud cognitiva y metabólica.
Biosoluciones: Aplicaciones en agricultura sostenible, cosmética e incluso la degradación de microplásticos mediante bacterias especializadas.
Un modelo de negocio en evolución
Tras años de crecimiento exponencial basados en servicios de I+D, Darwin se encuentra en una fase de transición estratégica hacia un modelo de producto. Con una biblioteca propia de más de 5.000 microorganismos, la firma busca escalar su impacto comercializando directamente sus hallazgos.
Ramón Calvo también hizo una firme reivindicación sobre la transferencia de conocimiento en España, lamentando que mucha ciencia de calidad se quede «en un cajón». Tomando como referencia modelos europeos de éxito, abogó por una mayor colaboración entre la academia y la industria. Finalmente, destacó el papel de AJEV como un catalizador de sinergias inesperadas entre sectores, fundamentales para el fortalecimiento del tejido empresarial valenciano.
