Castellón exige al Gobierno auxilio económico urgente tras los estragos de la borrasca 'Harry' en la costa
Marta Barrachina remite una carta al Ministerio para la Transición Ecológica reclamando fondos que frenen la "desprotección" de los municipios litorales ante la regresión marina
La presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, ha pasado a la ofensiva institucional tras las primeras consecuencias devastadoras de la borrasca ‘Harry’. La dirigente provincial ha anunciado el envío formal de una misiva a la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, con una petición clara: la activación inmediata de una partida de ayudas económicas para los ayuntamientos costeros afectados por el temporal.
Una crisis estructural, no aislada
Para la máxima autoridad provincial, los destrozos registrados este martes en paseos marítimos y viales no son un hecho fortuito. Barrachina ha denunciado que la vulnerabilidad de localidades como Vinaròs, Benicarló, Oropesa o Burriana es el resultado directo de la «inacción» del Ejecutivo Central. “Es una realidad que se repite año tras año debido a la regresión de nuestra costa. El Gobierno de España, que tiene la competencia exclusiva en la protección del litoral, sigue mirando hacia otro lado mientras nuestros municipios sufren las consecuencias”, ha sentenciado.
Auxilio para la recuperación local
El objetivo de esta reclamación es evitar que las arcas municipales tengan que soportar en solitario el coste de las reparaciones. La Diputación exige «diligencia» para que la normalidad regrese cuanto antes a puntos críticos como Almassora, Nules, Moncofa y Xilxes, gravemente castigados por el fuerte oleaje.
Barrachina ha subrayado que la costa castellonense es uno de los motores económicos más importantes de la provincia y que no se puede permitir su deterioro constante. “No dejaremos de alzar la voz; la protección de nuestro litoral no es una opción, es una necesidad urgente”, ha concluido la presidenta, reafirmando su compromiso de liderar la reivindicación frente a Madrid para garantizar la seguridad y el futuro de la fachada marítima de Castellón.
