Buñol se tiñe de rojo con 150 toneladas de tomate en una Tomatina multitudinaria e internacional
Más de 22.000 personas participan en la 79ª edición de la fiesta, que vuelve a reunir a visitantes de todos los continentes.
Buñol ha vuelto a convertirse este miércoles en un gigantesco campo de batalla con motivo de la 79ª edición de La Tomatina, una de las fiestas más conocidas internacionalmente de la Comunitat Valenciana. Más de 22.000 personas han participado en una celebración en la que se han utilizado alrededor de 150 toneladas de tomate.
La fiesta, que tiene su origen en una pelea entre jóvenes ocurrida en 1945, ha vuelto a reunir a miles de visitantes, en su mayoría extranjeros, que han llegado desde diferentes puntos del mundo para disfrutar de esta singular tradición.
Los tomates utilizados proceden este año de Don Benito, en Badajoz, y han sido cultivados expresamente para la celebración. Se trata de ejemplares de la variedad pera, perfectamente maduros y no aptos para el consumo humano. Siete camiones han recorrido las calles de Buñol cargados con la conocida como ‘artillería roja’.
Antes del inicio de la batalla, los participantes han tomado posiciones y han participado en otra de las tradiciones de la jornada, el Palo de Jabón, un tronco cubierto de grasa al que los participantes intentan trepar para conseguir el jamón colocado en lo alto.
A las 11.59 horas, la carcasa pirotécnica ha dado el pistoletazo de salida a una batalla que se ha prolongado hasta las 13.00 horas. Gafas para proteger los ojos, ropa vieja y calzado adecuado han vuelto a formar parte del particular equipamiento de los asistentes.
La Tomatina mantiene además su fuerte carácter internacional, con presencia destacada de visitantes procedentes de Australia, India y Japón. En esta edición han participado 60 turistas japoneses y numerosos grupos llegados desde la India.
El impacto mediático de la celebración sigue creciendo. Más de 400 periodistas, cámaras, fotógrafos y creadores de contenido de 45 medios nacionales e internacionales han cubierto una nueva edición de una fiesta que vuelve a proyectar el nombre de Buñol por todo el mundo.
