Boatjump: La digitalización que democratizó el alquiler de barcos en "Es Empresas CV"
Pablo Ruibal, cofundador de la startup, analiza en el programa de Delgado Abogados en esRadio Valencia cómo han transformado un sector tradicionalmente exclusivo en una experiencia accesible
El programa «Es Empresas CV», el espacio de Delgado Abogados en esRadio Valencia dedicado al pulso empresarial de la región, recibió esta semana a Pablo Ruibal, cofundador de Boatjump. En una conversación que recorrió los diez años de trayectoria de la compañía, se analizó cómo una startup nacida de la afición personal ha logrado digitalizar un sector tradicionalmente opaco y exclusivo, convirtiéndose en el «Booking» de las embarcaciones de recreo.
Desde su fundación en 2016, Boatjump ha trabajado para romper el estigma de que navegar es un lujo inalcanzable. Ruibal explicó que, gracias a una plataforma que hoy cuenta con más de 16.000 barcos registrados, han logrado organizar una oferta que antes dependía de gestiones complejas. «Queremos que alquilar un barco sea tan sencillo como reservar un hotel», señaló el empresario, destacando que el coste de una semana en un velero para ocho personas es, en muchos casos, inferior al de unas vacaciones convencionales en hoteles de primera línea en destinos como Ibiza o Formentera.
La expansión de la firma ha seguido un rumbo firme desde el Mediterráneo hasta el Caribe. Aunque las Islas Baleares, Grecia y Croacia son los destinos estrella del verano, la compañía gestiona la estacionalidad operando con fuerza en las Bahamas o las Islas Vírgenes durante el invierno europeo. Este crecimiento no ha estado exento de tormentas; el impacto de la pandemia obligó a la empresa a realizar un ejercicio de resiliencia extrema, pasando de facturar un millón de euros mensuales a prácticamente detener su actividad, lo que les llevó a refinanciar la estructura y centrarse en la eficiencia operativa.
Uno de los pilares que Ruibal destacó durante su intervención en el programa de Delgado Abogados es la estabilidad de su equipo. En un sector tecnológico marcado por la alta rotación, Boatjump presume de una plantilla de 19 personas con una antigüedad media de siete años. Para Ruibal, el éxito radica en mantener un «foco obsesivo» en el servicio al cliente y en aprender de referentes locales de la gestión, citando expresamente la influencia de figuras como Juan Roig en su modelo de negocio.
Además, el cofundador subrayó el valor sostenible de su propuesta. Frente al turismo de masas, la navegación a vela ofrece una alternativa de bajo impacto ambiental donde el consumo de combustible es mínimo, permitiendo a los usuarios una conexión directa y respetuosa con la naturaleza. Tras una década de travesía, la empresa se consolida como un referente de la economía azul, demostrando que la digitalización es la mejor herramienta para abrir el mar a todos los públicos.
