Barrachina reclama un Pacto Nacional del Agua frente a la «ideologización» del recurso hídrico
El conseller de Agricultura destaca en Ciudad Real el liderazgo de la Comunitat Valenciana en reutilización y modernización, con el 85 % de su superficie de riego ya tecnificada
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha aprovechado su intervención en el 16º Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real, para reivindicar un modelo de gestión del agua que deje atrás la confrontación política y se centre en la inversión, la planificación técnica y la solidaridad territorial. Bajo la premisa de que «el agua no es ideología, sino el futuro del campo», Barrachina ha instado al Gobierno central a impulsar un gran Pacto Nacional del Agua que garantice la estabilidad de un sector clave para la economía española.
Durante su participación en la mesa redonda de comunidades autónomas, el titular de Agricultura ha puesto a la Comunitat Valenciana como ejemplo de eficiencia global. Con más de 200.000 hectáreas de riego localizado, la región ya ha modernizado o digitalizado el 85 % de su superficie regable. Además, Barrachina ha recordado que la autonomía lidera la reutilización de recursos hídricos en España, aportando cerca del 40 % del total nacional recuperado. «Nuestros regantes son capaces de reutilizar hasta seis veces la misma gota», ha subrayado.
Para sostener este modelo, el conseller ha desglosado el esfuerzo inversor del Consell, que este año ha incrementado un 60 % el presupuesto de la Dirección General del Agua hasta los 99 millones de euros. Entre las partidas movilizadas destacan 69,4 millones para infraestructuras hídricas y 110 millones destinados a obras hidráulicas diseñadas para mitigar los efectos de fenómenos meteorológicos extremos. Según Barrachina, «sin infraestructuras no existe un regadío competitivo ni una agricultura capaz de garantizar el superávit agroalimentario».
Finalmente, el conseller ha hecho un llamamiento a sustituir «la ocurrencia por la ciencia» y a fortalecer la capacidad de almacenamiento y regulación en todo el país. Su intervención ha concluido con una defensa cerrada de los agricultores como «héroes de lo cotidiano», pidiendo que el agua sea un elemento de unión institucional que asegure el relevo generacional y la viabilidad de las explotaciones agrarias españolas.
