El Mundial más amplio de la historia echa a rodar con Argentina en defensa del título
La cita, organizada por México, Estados Unidos y Canadá, reunirá a 48 selecciones, con España entre las grandes aspirantes al trono.
Madrid, 10 de junio. El Mundial de fútbol abre este jueves una nueva etapa con la edición más grande y global disputada hasta ahora. El Estadio Azteca de Ciudad de México será el escenario del partido inaugural entre México y Sudáfrica, punto de partida de un torneo que contará con 48 selecciones, tres países anfitriones y 104 encuentros hasta la final del 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York.
México, Estados Unidos y Canadá comparten la organización de una Copa del Mundo histórica, la primera con tres sedes nacionales y con un formato ampliado que incorpora 16 equipos más que en las ediciones anteriores. El aumento de participantes permitirá el debut mundialista de selecciones como Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán, aunque no evitará una ausencia de gran peso: Italia volverá a quedarse fuera por tercera vez consecutiva.
Argentina llega como vigente campeona después de conquistar en Catar su tercera estrella y poner fin a 36 años de espera. Leo Messi, cerca de cumplir 39 años, afrontará su sexto Mundial con el desafío de defender el título, algo que ninguna selección consigue desde Brasil en 1962. La Albiceleste parte como rival a batir y como principal representante de una Sudamérica que recuperó la corona mundial en 2022.
España aparece entre las grandes candidatas. La selección dirigida por Luis de la Fuente llega reforzada por su título europeo, por la Liga de Naciones conquistada en 2023 y por una racha de 31 partidos oficiales sin perder. Con Lamine Yamal como símbolo de una generación joven pero ya consolidada, la Roja buscará su segunda estrella tras el éxito de 2010. Su grupo, con Uruguay, Cabo Verde y Arabia Saudí, exigirá empezar con firmeza.
Francia, finalista en los dos últimos Mundiales, también figura entre las favoritas, con Mbappé, Dembélé y Olise como referentes ofensivos. Inglaterra, Portugal y Alemania completan el bloque europeo de aspirantes, mientras Brasil, ahora con Carlo Ancelotti en el banquillo, intentará cortar una sequía mundialista que dura desde 2002.
África mirará de nuevo a Marruecos y Senegal, mientras los anfitriones confían en aprovechar el factor campo para crecer en un torneo marcado por la ambición, la exigencia física y la dimensión global.
