El Roig Arena se viste de gala: Valencia Basket busca coronar su dinastía con el cuarto título de liga
Tras asaltar Zaragoza en el primer asalto de la final, el conjunto ‘taronja’ recibe este domingo a Casademont con la oportunidad de levantar el trofeo ante su afición.
El momento definitivo ha llegado para el Valencia Basket femenino. Este domingo, a partir de las 11:00 horas, el pabellón del Roig Arena se convertirá en el escenario donde las jugadoras dirigidas por Rubén Burgos buscarán rematar la faena y proclamarse, por cuarta vez consecutiva, campeonas de la Liga Femenina Endesa. La cita adquiere un cariz histórico para el club, ya que se trata de la oportunidad de celebrar el primer gran título conquistado en el nuevo recinto valenciano.
El equipo llega a este segundo asalto con la ventaja moral y deportiva que supuso su gran victoria en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza. En el encuentro de ida, el Valencia Basket dominó la pista de principio a fin, logrando arrebatarle el factor cancha a su rival tras poner el 1-0 en la eliminatoria. Con un quinteto inicial arrollador y actuaciones determinantes de jugadoras como Khaalia Hillsman, Elena Buenavida, Leo Fiebich y Raquel Carrera, las valencianas supieron marcar la diferencia, especialmente gracias a un contundente parcial de 7-22 en el segundo cuarto que dejó encarrilado el choque.
Un rival herido que forzará al máximo
A pesar del viento a favor, en el vestuario ‘taronja’ son plenamente conscientes de que el Casademont Zaragoza no va a regalar nada. El conjunto aragonés llega a Valencia herido, sin margen de error y con la obligación de ganar si quiere forzar el tercer y definitivo encuentro de la serie. Las mañas, que se coronaron como el mejor equipo de la fase regular, ya demostraron su capacidad de reacción en el último cuarto del primer partido, donde llegaron a poner en aprietos al Valencia Basket reduciendo las distancias a base de coraje.
Para contrarrestar el talento de un rival peligroso, Rubén Burgos podrá contar con la tranquilidad de tener a sus doce jugadoras profesionales completamente disponibles y listas para saltar a la cancha. La experiencia acumulada por el bloque valenciano en este tipo de finales, sumada al empuje de una afición llamada a convertir el Roig Arena en una auténtica caldera, se perfilan como los factores determinantes para cerrar con broche de oro una era dorada para el baloncesto femenino valenciano.
