Valencia se vuelca con su patrona en una procesión marcada por el fervor y la emoción
Una espectacular lluvia de pétalos en la calle Avellanas corona el día grande de la Virgen de los Desamparados, en una jornada donde miles de fieles han abarrotado el centro histórico para acompañar a la «Geperudeta».
VALÈNCIA – La capital del Turia ha vuelto a demostrar este domingo que el vínculo con su patrona es inquebrantable. Bajo un manto de flores y sentimiento, la procesión general de la Mare de Déu dels Desemparats ha servido como el broche de oro perfecto para una festividad que ha llenado de vida cada rincón del corazón de la ciudad.
El centro, un hervidero de devoción
Desde media tarde, el pulso de València se concentró en el itinerario tradicional. Tras el desfile inicial de las comisiones falleras, la solemne comitiva acompañó a la imagen, que cruzó el umbral de la Puerta de los Apóstoles de la Catedral cerca de las 19:40 horas. Miles de valencianos aguardaban con impaciencia el paso de la Virgen por puntos emblemáticos como la calle Caballeros, la plaza del Mercado y la calle San Vicente.
Este año, el esfuerzo para portar a la patrona ha recaído en cinco colectivos de portadores procedentes de València, Requena, Turís, Aldaia y Quart de Poblet, quienes se turnaron en diferentes tramos para llevar la imagen a hombros ante la mirada de las autoridades eclesiásticas y la corporación municipal.
Estallido de color en las calles
El momento visualmente más impactante se ha vivido, como es tradición, en la recta final del trayecto. Al llegar a la calle Avellanas, la imagen de la Virgen quedó prácticamente envuelta bajo una densa y emocionante lluvia de pétalos lanzada desde los balcones engalanados. El aroma a flores y los gritos de «¡Visca la Mare de Déu!» han resonado con fuerza en una plaza de la Virgen decorada con un tapiz que este año rinde homenaje a las pinturas de la bóveda de la Basílica.
Un fin de semana de tradición plena
La procesión de esta tarde cierra un ciclo de actos que comenzó de madrugada con la emotiva Missa de Descoberta y continuó con la multitudinaria Missa d’Infants, el siempre vibrante Traslado y la atronadora mascletà en la plaza del Ayuntamiento. Entre ‘dansaes’, conciertos y el colorido de los mantos florales, València ha despedido su día grande reafirmando una tradición que se renueva cada año con la misma intensidad.
