El Consell pasa al ataque: acusa a Madrid de «olvidar» a Valencia mientras exige prioridad para los de casa
Juanfran Pérez Llorca saca pecho de la reconstrucción tras la riada y afea al Gobierno central una deuda de 5.000 millones en dependencia y sanidad
Apenas 18 meses después de la catástrofe de la dana, el pulso político entre el Palau de la Generalitat y la Moncloa ha subido de decibelios. El president Juanfran Pérez Llorca ha aprovechado la última sesión de control para lanzar un dardo directo al Ejecutivo central: considera que la Comunitat Valenciana ha dejado de existir en el mapa de prioridades de Madrid. Según el jefe del Consell, el Estado no solo mantiene bloqueadas inversiones hídricas vitales para evitar futuras inundaciones, sino que arrastra un «agujero» financiero con los valencianos que supera los 4.000 millones en dependencia y otros 1.000 millones por la atención sanitaria a desplazados.
La «prioridad nacional» en el centro del debate Pérez Llorca no ha esquivado la polémica sobre el concepto de «prioridad nacional». Frente a las críticas de la oposición, el president ha defendido que aplicar el sentido común en la gestión de recursos no es discriminatorio, sino legal. Ha recordado, de hecho, que normativas estatales como el Ingreso Mínimo Vital ya exigen años de empadronamiento, vinculando este criterio a la necesidad de gestionar los servicios públicos con realismo. «Negociar con el reparto de menores para sacar rédito político sí es racismo», ha espetado, señalando la falta de recursos y consenso por parte del Ministerio.
Balance de daños y reconstrucción En un tono de gestión frente a la confrontación, el president ha puesto sobre la mesa los números de la recuperación post-dana:
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Sanidad y movilidad: 57 centros de salud recuperados y la red de Metrovalencia funcionando al completo.
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Infraestructuras: Reparación de 59 puentes y actuación en casi un centenar de carreteras autonómicas y locales.
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Ayudas directas: El Consell asegura haber abonado ya el 100% de las ayudas de primera necesidad, contrastando su agilidad con la «parálisis» que atribuye al Gobierno de España.
El jefe del Consell también ha guardado reproches para sus socios y rivales en la cámara. Ha lamentado el «silencio» del nuevo ministro de Hacienda, el valenciano Arcadi España, ante sus peticiones de reunión, y ha acusado a Compromís de ser el «escudero» de Sánchez en lugar de exigir en Madrid la financiación justa que la autonomía reclama históricamente. Pese a la asfixia económica denunciada, Llorca ha insistido en que su hoja de ruta se mantendrá centrada en bajar las listas de espera sanitarias y blindar —metafóricamente— los servicios públicos frente al desprecio institucional que percibe desde la capital.
