Las claves que conectan a Jerusalén con Valencia: un viaje al origen del Santo Grial
Los investigadores Catalina Martín y Guillermo Gómez desvelan en esRadio Valencia los hallazgos históricos que refuerzan la autenticidad del cáliz custodiado en la Catedral
En una amplia entrevista concedida a esRadio Valencia, los profesores de la Universidad Católica de Valencia, Catalina Martín Lloris y Guillermo Gómez Ferrer, han compartido los entresijos de su investigación recogida en el libro El Santo Cáliz, una historia real. El objetivo de este encuentro no ha sido solo hablar de una publicación, sino acercar a los ciudadanos un conocimiento que suele quedar restringido a los círculos académicos, explicando por qué Valencia custodia un objeto de valor incalculable para la historia universal.
Una investigación basada en hechos, no solo en fe
Los autores subrayaron que su trabajo se aleja de la narrativa puramente legendaria para centrarse en la evidencia histórica y arqueológica. Según explicaron, de todos los supuestos griales que existen en el mundo, el de Valencia es el único que, tras ser sometido a estudios científicos, ha demostrado ser un vaso de ágata de la época del Segundo Templo de Jerusalén. «No es una cuestión de creer o no creer, es una cuestión de compatibilidad histórica», señalaron durante la charla.
El «eslabón perdido» en los documentos de Egipto
Uno de los puntos más fascinantes de la entrevista fue la mención a los documentos hallados en El Cairo. Estas fuentes sugieren que la copa no viajó directamente a Roma, como sostiene la tradición más conocida, sino que permaneció en Jerusalén y luego se trasladó a Egipto antes de llegar a la Península Ibérica. Esta ruta explicaría cómo la reliquia pudo ser protegida durante los siglos de mayor inestabilidad en Oriente Próximo antes de acabar bajo la protección de la Corona de Aragón.
Divulgación para el pueblo valenciano
Ambos investigadores coincidieron en que existe un desconocimiento generalizado entre los propios valencianos sobre la importancia de la pieza que alberga su catedral. Con este libro, Martín y Gómez Ferrer buscan que el lector se convierta en un «detective de la historia», recorriendo las pistas que han sobrevivido a los siglos.
«Queremos que la gente sepa que lo que tiene a pocos metros, en la capilla del Santo Cáliz, no es un objeto de adorno, sino una pieza que resiste cualquier análisis histórico serio sobre su origen en la Jerusalén del siglo I».
La entrevista concluyó destacando que la obra es una invitación a redescubrir Valencia como un centro neurálgico de la historia cristiana y arqueológica, proporcionando argumentos sólidos para sostener la autenticidad de la reliquia más buscada de la cristiandad.
