El petxinot se convierte en el aliado clave para la salud de la Albufera
La bióloga Blanca Pérez detalla el ambicioso proyecto de la Fundación Oceanogràfic para rescatar a esta almeja gigante de la extinción
En una entrevista concedida a esRadio Valencia, Blanca Pérez, bióloga de la Fundación Oceanogràfic, ha puesto de relieve la importancia vital del petxinot (náyade de agua dulce) para el ecosistema valenciano. Este bivalvo, que puede alcanzar los 20 centímetros de tamaño, no es solo una pieza fundamental de la biodiversidad local, sino que actúa como una auténtica estación depuradora natural. Según ha explicado la experta, un solo ejemplar adulto es capaz de filtrar hasta 50 litros de agua al día, mejorando sustancialmente la calidad del entorno donde habita.
A pesar de su capacidad regeneradora, las tres especies de petxinot que se encuentran en el territorio valenciano están catalogadas en el Libro Rojo de especies protegidas como en peligro de extinción. Pérez ha advertido que factores como la contaminación por metales pesados, los dragados de acequias, el aumento de la temperatura del agua y la presencia de especies exóticas han puesto a estas poblaciones contra las cuerdas en las últimas décadas.
Durante la charla, se han destacado los siguientes puntos sobre la labor de recuperación:
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Dependencia de los peces: El ciclo reproductivo del petxinot es extraordinariamente complejo, ya que sus larvas (gloquidios) necesitan fijarse temporalmente a peces específicos, como el baboso de río (bebarxo mediterrani), para completar su metamorfosis.
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Éxito en el laboratorio: Gracias al impulso de la Fundación Aguas de Valencia, la Fundación Oceanogràfic ha logrado mantener poblaciones adultas y criar juveniles que han pasado de medir unas micras al nacer a alcanzar ya los 3 milímetros en cautividad tras ocho meses de trabajo.
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Bioindicador de calidad: La bióloga ha subrayado que la presencia de estas náyades es el mejor termómetro para medir la salud de la Albufera, ya que su existencia indica una buena calidad tanto del agua como del ecosistema en su conjunto.
La intervención concluye con un mensaje de esperanza: recuperar al petxinot es el paso definitivo para garantizar que el agua de la Albufera y sus acequias recupere el equilibrio y la calidad que merece el patrimonio natural valenciano.
