El Ciutat vuelve a creer: Un cabezazo de Carlos Espí tumba al Getafe y aviva el sueño de la salvación granota
El Levante UD firma uno de sus mejores partidos de la temporada (1-0), dominando de principio a fin y reponiéndose a dos penaltis detenidos por David Soria para abandonar el farolillo rojo de LaLiga
El Levante UD logró anoche una victoria de un valor incalculable en el Ciutat de València, imponiéndose por 1-0 a un Getafe CF que se vio superado por la intensidad y el empuje de un equipo que se niega a rendirse. En una noche de fe y comunión total con la grada, los granotas demostraron que la lucha por la permanencia sigue más viva que nunca.
El encuentro estuvo marcado por la singularidad de los banquillos: ni Luís Castro ni Pepe Bordalás pudieron dirigir a los suyos por sanción. Fue Vicente Iborra quien, con su jerarquía habitual, asumió el liderazgo en el área técnica local para mantener la concentración del grupo en esta cita vital.
Un dominio sin premio inicial
Desde el pitido inicial, el Levante fue un vendaval. A los cinco minutos, Kareem Tunde ya había avisado estrellando un potente disparo en el larguero. Poco después, al propio equipo levantinista se le anuló un gol de Pablo Martínez por fuera de juego. El dominio local era abrumador ante un Getafe falto de ambición que apenas inquietó a la zaga valenciana.
Sin embargo, el guion de la noche parecía empeñado en hacer sufrir a la parroquia levantinista. Enfrente estaba David Soria, convertido en un auténtico muro. El guardameta azulón detuvo no uno, sino dos lanzamientos de penalti:
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El primero a Adrián de la Fuente «Dela» en la segunda mitad.
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El segundo a Iván Romero ya en el tiempo de descuento.
La redención de Carlos Espí
Pero el fútbol, esta vez, hizo justicia al esfuerzo granota. En el tramo final del partido, un centro medido de Manu Sánchez encontró la cabeza del hombre del momento: el joven Carlos Espí. El delantero, que suma ya siete dianas en sus últimos cinco encuentros, se impuso por alto para mandar el balón a la red y desatar la locura absoluta en Orriols.
El Getafe, desquiciado, acabó el partido con un hombre menos por la expulsión de Zaid Romero por doble amarilla.
Adiós al farolillo rojo
Con estos tres puntos vitales, el Levante abandona por fin la última posición de la tabla y recarga de energía sus opciones de salvación a falta de siete jornadas. El vestuario salió reforzado y con un mensaje claro: el equipo está convencido de la permanencia. El Ciutat de València vuelve a respirar; hoy más que nunca, Orriols cree en el milagro.
