De las raíces de Cuenca al éxito empresarial en Valencia: el ascenso de María Villalba
La joven CEO de Agrocubi y Biplama revoluciona el sector de la obra civil mediante la digitalización y el relevo generacional en apenas un año de actividad.
En el espacio dedicado a la Asociación de Jóvenes Empresarios de Valencia (AJEV) en Es Radio, la protagonista de la semana ha sido María Villalba Platero. A sus 24 años, esta graduada en Derecho por la Universidad de Valencia personifica una nueva generación de empresarios que combina los valores tradicionales del esfuerzo agrícola con la innovación tecnológica más puntera.
Originaria de Mira, un pequeño pueblo de Cuenca, Villalba destaca que su disciplina proviene de su infancia en una familia de agricultores. «En mi casa no existían los domingos de cine; nos íbamos a podar o a quitar hierba», recuerda. Esa capacidad de sacrificio la llevó a fundar su primera empresa, Viplama, mientras cursaba tercero de carrera. Sin embargo, su crecimiento exponencial ha llegado de la mano de Agrocubi, empresa de obra civil que dirige junto a su hermano y que, en tan solo un año, ha pasado de cero a 50 empleados.
Formación y tecnología contra la crisis
Ante la falta de mano de obra cualificada en el sector de la maquinaria pesada, Villalba ha optado por una estrategia valiente: formar a su propio personal. «Si no hay profesionales, tenemos que crearlos nosotros; no nos instalamos en la queja», afirma con rotundidad. Su radio de acción ya se extiende desde Castellón hasta la provincia de Cuenca, con base operativa en Requena.
El otro pilar de su éxito es la digitalización. Junto a un desarrollador informático, ha implementado una aplicación propia para eliminar el papel en los partes de trabajo. A pesar de la barrera generacional de algunos empleados y clientes, Villalba ha liderado personalmente la transición digital, logrando una eficiencia que ahora planea comercializar a otras empresas del sector en toda España.
Con una boda programada para el próximo 18 de abril con su socio Leo, María Villalba no solo demuestra una madurez empresarial inusual para su edad, sino que se posiciona como una voz de referencia en el tejido joven empresarial valenciano, demostrando que el origen rural y la tecnología son el binomio perfecto para el futuro.
