Valencia blinda la identidad de sus Falleras Mayores frente a la explotación comercial
La JCF iniciará el registro de los títulos oficiales en la Oficina de Patentes para proteger la imagen de la fiesta durante la próxima década
En un movimiento inédito para salvaguardar el patrimonio inmaterial de la ciudad, la Comisión de Bienestar Social ha acordado de forma unánime proteger jurídicamente las figuras más emblemáticas de las fiestas josefinas. La Junta Central Fallera (JCF) registrará oficialmente los términos Fallera Mayor de Valencia y Fallera Mayor Infantil de Valencia ante la Oficina de Patentes y Marcas, impidiendo así que terceros puedan lucrarse utilizando estos cargos con fines mercantilistas.
La iniciativa, que ha contado con el respaldo de todos los grupos políticos, busca establecer un cortafuegos legal ante el uso indebido de estos títulos en productos de consumo. El concejal de Fallas, Santiago Ballester, ha defendido la medida como un paso necesario para «dignificar y preservar la identidad» de las máximas representantes. Según ha explicado el edil, las instituciones tienen el deber de velar por el respeto a una imagen que simboliza a todo el colectivo fallero y que forma parte de una festividad reconocida como Patrimonio de la Humanidad.
Un escudo legal para la tradición La protección, que se solicitará inicialmente por un periodo de diez años, pone el foco en una amplia gama de sectores comerciales. El objetivo es evitar que el nombre de las Falleras Mayores aparezca vinculado, sin autorización, a productos textiles, marroquinería, calzado, artículos de papelería, cosméticos o incluso material pirotécnico y piezas de joyería. Con esta herramienta, la JCF dispondrá de la base jurídica necesaria para actuar frente a cualquier intento de aprovechamiento económico ajeno a la propia fiesta.
Esta decisión llega en un momento de especial sensibilidad respecto a la propiedad intelectual de las tradiciones locales. Al blindar la terminología oficial, el consistorio no solo protege a las personas que encarnan el cargo cada año, sino que garantiza que la esencia de la fiesta no se desvirtúe en el mercado global. «Valencia debe ser capaz de proteger lo que es suyo», han señalado desde la concejalía, reafirmando que el valor de las Falleras Mayores reside en su representación institucional y no en su potencial como marca publicitaria.
