Alerta roja en la Comunitat Valenciana ante un temporal de vientos extremos y rachas de 140 km/h
La Aemet activa el nivel de riesgo máximo para este sábado por rachas huracanadas que han forzado el cierre de parques y la suspensión de eventos
La Comunitat Valenciana afronta este fin de semana el episodio más crítico de la sucesión de temporales que azota el territorio desde enero. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha elevado a rojo el nivel de aviso para este sábado 14 de febrero, advirtiendo sobre rachas de viento del noroeste que alcanzarán una intensidad huracanada de hasta 140 km/h en gran parte de la provincia de Castellón y el interior de la región.
Jorge Tamayo, delegado de la Aemet, ha confirmado que la inestabilidad atmosférica ha sobrepasado los umbrales de seguridad previstos inicialmente. Si bien el foco de mayor peligro se sitúa en el norte, el resto de la autonomía no quedará libre del impacto: Valencia y Alicante mantienen avisos de nivel naranja y amarillo, con rachas que oscilarán entre los 80 y los 100 km/h en zonas de interior y litoral.
Suspensión de actividades y precauciones urbanas
La respuesta municipal ante el aviso de «peligro extremo» ha sido inmediata. En municipios como Castellón de la Plana, Almassora y Onda se han cancelado competiciones deportivas y eventos al aire libre. En la ciudad de Valencia, el ayuntamiento vigila de cerca la evolución para decidir sobre el cierre de zonas verdes, mientras que en el litoral de Alicante se ha restringido el acceso a espigones debido a fenómenos costeros con olas que superarán los tres metros.
Los servicios de Emergencias de la Generalitat instan a la población a evitar cualquier desplazamiento innecesario. Se recomienda asegurar elementos en balcones, alejarse de muros o andamios y extremar la vigilancia en las carreteras, especialmente para vehículos pesados o de dos ruedas.
Un domingo de estabilización
Aunque el pico del temporal se registrará durante toda la jornada del sábado, los modelos meteorológicos apuntan a una tregua a partir de la madrugada del domingo. No obstante, el aviso amarillo persistirá en el interior norte hasta que el núcleo de la borrasca abandone definitivamente la Península, dejando tras de sí una semana marcada por numerosas incidencias en el mobiliario urbano y el medio natural.
