Las fundaciones Oceanogràfic y Aguas de Valencia se alían para salvar al "centinela" de l’Albufera
La colaboración privada y la Generalitat blindan la supervivencia del petxinot, un molusco clave que filtra 50 litros de agua diarios y cuya población fue rescatada 'in extremis' tras la DANA
La supervivencia de l’Albufera de Valencia cuenta desde hoy con un nuevo escudo técnico y científico. La Fundación Oceanogràfic y la Fundación Aguas de Valencia han tomado el mando operativo de la ‘Alianza por el petxinot’, una ambiciosa estrategia de conservación que busca recuperar al bivalvo más importante del humedal. Este molusco, en peligro crítico de extinción, actúa como una depuradora biológica esencial para la salud hídrica del parque natural.
Rescate crítico y éxito en cautividad
El proyecto ha demostrado su eficacia en situaciones límite. Tras el paso de la DANA, la intervención inmediata de los expertos de la Fundación Oceanogràfic, en coordinación con el Centro Acuícola de El Palmar, permitió poner a salvo a más de 1.300 ejemplares que se encontraban en riesgo inminente. Esta acción de choque evitó un desastre ecológico para una especie que es el termómetro real de la calidad del agua en la zona.
Por su parte, la Fundación Aguas de Valencia se ha integrado como un actor decisivo, inyectando recursos humanos y técnicos que permitirán profesionalizar aún más el seguimiento de las poblaciones y, sobre todo, llevar la concienciación ambiental a los municipios de la ribera. Gracias a este despliegue, el programa ya ha logrado un hito biológico: el desarrollo de 200 juveniles de Unio mancus, superando las barreras de un ciclo reproductivo extraordinariamente difícil.
El respaldo de la Generalitat
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, ha validado esta suma de fuerzas destacando que la protección del petxinot es, en realidad, la protección de la identidad valenciana. «Donde esta especie desaparece, algo profundo se ha alterado», advirtió Martínez Mus, quien situó esta colaboración público-privada como el modelo de gestión necesario para combatir amenazas como la salinización o las especies invasoras.
Con esta alianza, l’Albufera no solo protege a un molusco discreto, sino que garantiza el funcionamiento del motor ecológico que mantiene vivo el ecosistema.
