El colectivo médico estalla contra el Ministerio: "No estamos representados, estamos siendo explotados"
La doctora Carmen Truyols denuncia que el nuevo Estatuto Marco prioriza el ahorro económico sobre la seguridad del paciente y la dignidad de los facultativos.
El próximo mes de febrero arranca con un clima de máxima tensión en el sector sanitario. Tras el reciente pacto alcanzado entre el Ministerio de Sanidad y diversos sindicatos para la reforma del Estatuto Marco, el colectivo médico ha alzado la voz para denunciar una exclusión que consideran deliberada. Según la doctora Carmen Truyols, el acuerdo se ha firmado con organizaciones que no representan la realidad ni las necesidades específicas de los facultativos, quienes se sienten «una minoría dentro de la minoría».
«Los médicos no es que no nos sintamos representados, es que no estamos representados«, afirma Truyols con contundencia. La doctora denuncia que la administración está haciendo política con la sanidad sin contar con sus profesionales clave, buscando únicamente un sistema «lo más barato posible». Esta estrategia, advierte, tiene consecuencias nefastas: el abandono masivo de profesionales que huyen a la sanidad privada o al extranjero ante condiciones laborales que califica de «vergonzosas».
Jornadas de 24 horas: un sistema insostenible
Uno de los puntos más críticos de la denuncia de la doctora Truyols es la persistencia de las guardias de 24 horas. Para la facultativa, mantener a un médico trabajando un día entero sin dormir no responde a una necesidad asistencial técnica, sino a un puro ahorro de costes: «Es más barato tener a una persona 24 horas que contratar a tres en turnos de ocho». Esta sobrecarga física y mental está llevando al colectivo al límite, afectando directamente a la seguridad del paciente.
Un llamamiento a la inversión real
Truyols insiste en que el problema es estructural y que la solución pasa inevitablemente por incrementar la inversión y dignificar los salarios. «Sin médicos no va a haber sanidad», advierte, criticando los intentos de sustituir perfiles especialistas por otros profesionales sanitarios para reducir gastos.
Finalmente, la doctora hace un llamamiento a la sociedad para que no caiga en el relato de «privilegios» y entienda que los médicos están agotados. Mientras la política siga ignorando el criterio clínico y humano, el sistema público español, antaño referente mundial, se encamina hacia un retroceso irreversible.
