El Valencia Basket cae con honor ante el muro de Estambul
Los de Pedro Martínez rozaron la épica ante el Fenerbahce y tuvieron un triple de Reuvers para forzar la prórroga tras ir a remolque todo el encuentro.
El Valencia Basket se marchó de Estambul con una derrota agridulce (82-79), pero con la convicción de que su gen competitivo es capaz de mirar a los ojos a cualquiera. Ante el vigente campeón, el Fenerbahce, el conjunto «taronja» chocó contra un muro defensivo durante gran parte del choque, aunque logró reponerse a sus propias dudas para tener, en la última posesión, un tiro que pudo cambiar el destino del partido.
Pedro Martínez recuperó para la causa a Nate Reuvers, quien finalmente superó sus molestias en el tobillo, dejando fuera de la convocatoria a Nogués, Sima y López-Arostegui. El inicio fue prometedor: un quinteto valiente con De Larrea y Montero a los mandos permitió a los valencianos anotar cinco triples casi consecutivos. Sin embargo, esa efervescencia ofensiva se diluyó por la fragilidad en la pintura, permitiendo que los turcos cerraran el primer cuarto con ventaja (28-20).
La irregularidad marcó el segundo periodo. Aunque Valencia subió el listón defensivo con un parcial de 2-10, las rotaciones no mantuvieron el nivel. Las pérdidas y la falta de fluidez castigaron a los visitantes, que se marcharon al descanso con un preocupante 45-34, reflejo de una superioridad local que parecía definitiva.
Tras el paso por vestuarios, el Fenerbahce exhibió un nivel defensivo espectacular. Cada canasta visitante era un ejercicio de supervivencia. Pese a ello, el acierto exterior mantuvo con vida al Valencia (60-56). En el último cuarto, cuando el partido parecía controlado por los locales, surgió la figura de Jean Montero. «El Problema» encadenó diez puntos seguidos en el tramo final, situando un ajustado 80-77 a falta de 21 segundos.
Tras una pérdida turca, Valencia dispuso de 15 segundos para obrar el milagro. Nate Reuvers asumió el triple para empatar, pero el balón no entró. Aunque no pudieron repetir la hazaña lograda en Grecia, los de Pedro Martínez demostraron que, incluso en los días de menos brillo, saben pelear hasta el último aliento.
