Valencia rinde tributo a Manuel Broseta en el 34.º aniversario de su asesinato a manos de ETA
Vicente Garrido, presidente de la Fundación Broseta, recuerda en esRadio la figura del catedrático como un referente del diálogo y lamenta la actual "condescendencia" política con los herederos de la banda terrorista
El 15 de enero no es una fecha más en el calendario valenciano. Se cumplen 34 años desde que la banda terrorista ETA segara la vida de Manuel Broseta Pont, catedrático de Derecho Mercantil y figura fundamental de la Transición española. Con motivo de esta efeméride, Vicente Garrido Mayol, presidente de la Fundación Profesor Manuel Broseta, participó en el programa «Es la Mañana de Valencia» de esRadio para honrar su memoria y analizar el legado de libertad que dejó tras de sí.
Garrido recordó con emoción la mañana de 1992 en la que Broseta fue asesinado a plena luz del día mientras se dirigía a dar clase en la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia. «La claridad era la mejor cortesía del profesor universitario», citó Garrido, describiendo a Broseta como un maestro cercano que, a pesar de su enorme autoritas política y académica, siempre hacía sentir importantes a sus alumnos.
Un legado de convivencia frente al terror
Durante la entrevista, se destacó el papel de Broseta como Presidente de la Mesa de Fuerzas Políticas y Sindicales de la oposición al franquismo, una posición que ocupó como independiente gracias al respeto que generaba en todo el espectro político. «Era un defensor profundo de la descentralización y de la autonomía valenciana», señaló Garrido, recordando su etapa como Secretario de Estado y su incansable labor en el Club de Encuentro.
El presidente de la Fundación también subrayó que, aunque Broseta es una figura recordada, su homenaje debe hacerse extensivo a todas las víctimas del terrorismo, especialmente a aquellas «anónimas» —guardias civiles, policías y civiles— que no cuentan con fundaciones que preserven su nombre.
Crítica a la actualidad política
En el tramo final de la intervención, Vicente Garrido mostró su firme rechazo a la deriva política actual respecto a los apoyos parlamentarios del Gobierno de España. Garrido calificó de «indignante» y «fuera de quicio» la relación con grupos como EH Bildu, a quienes describió como herederos de la banda.
Garrido recordó especialmente el caso de Mertxe Aizpurua, condenada en su día por su colaboración con el entorno de ETA, y el inhumano sufrimiento del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, para ilustrar la ‘miseria moral’ de quienes hoy ‘dan lecciones de democracia’ tras haber amparado el terrorismo. Garrido recordó que, cuando Ortega Lara fue liberado tras 532 días en un zulo, el periódico que ella dirigía tituló ‘Ortega Lara vuelve a la cárcel’. ‘Pena de muerte no; eso no lo hubiera querido Manuel Broseta, pero sí el respeto máximo a los valores de la Constitución de 1978‘, concluyó el presidente de la Fundación.
