La alimentación, clave para la salud cerebral: Lucía Belloch destaca los nutrientes que potencian memoria y concentración
La nutricionista resalta en Es La Mañana de Valencia y Castellón la evidencia científica que vincula la dieta mediterránea con un menor riesgo de deterioro cognitivo y una mejor función neuronal
En una nueva entrega del espacio de nutrición de Es La Mañana de Valencia y Castellón, la nutricionista Lucía Belloch volvió a poner el foco en un tema que cada vez preocupa más: la relación directa entre la alimentación y la salud cerebral. Tal como explicó, el cerebro consume alrededor del 20% de la energía corporal, por lo que necesita un aporte continuo de nutrientes de calidad para funcionar de forma óptima.
Belloch recordó que la evidencia científica señala tres grupos de nutrientes esenciales para potenciar la memoria y la concentración. El primero son los ácidos grasos omega-3, presentes en el pescado azul, las nueces o las semillas de lino, fundamentales para mejorar la plasticidad neuronal. De hecho, apuntó que el uso de suplementos de omega-3 es cada vez más común tanto en consulta como en farmacia.
El segundo grupo lo componen los polifenoles y antioxidantes, abundantes en alimentos como las frutas rojas, el cacao o el té verde. Estos compuestos ayudan a reducir el estrés oxidativo y protegen al cerebro del envejecimiento celular. El tercer conjunto clave es el de las vitaminas del grupo B, especialmente la B6, B9 y B12, esenciales para la correcta síntesis de neurotransmisores.
La nutricionista también destacó un estudio de Harvard publicado en 2020, que relaciona la dieta mediterránea con una reducción del 30% en el riesgo de deterioro cognitivo. A esto se suma el conocido ensayo Predimed, que demostró que una alimentación mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos mejora la función cognitiva y reduce el riesgo cardiovascular.
Belloch insistió en que la base de esta dieta —frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva y frutos secos, junto a proteínas de calidad— es determinante para proteger las neuronas. Además, recordó el papel esencial de la microbiota intestinal, que influye directamente en la producción de neurotransmisores como la serotonina y el GABA a través del eje intestino-cerebro.
“Comer es nutrir al cerebro”, afirmó Belloch, subrayando que una buena alimentación no solo cuida el cuerpo, sino también la mente.
